Castillo de arena

Me he visto construyendo un castillo de arena,

con torreones rodeados de conchas,

sobre un muro de espuma

y ventanas a la luz.

Ese castillo …

Y he visto como la marea arrebataba su figura,

engulléndoselo.

Pero yo, resistiéndome a su labilidad,

persistí en construir un nuevo castillo de arena,

los torreones rodeados de conchas,

y sus ventanas a la luz.

Una nueva marea se lo llevó otra vez,

tan lejos como el sonido de su misterio.

 

Pero hoy, cuando me disponía a construir mi castillo de arena,

algo me retuvo,

debo permitirme parar,

permitirme sufrir, llorar, pensar, creer, estar, ser…

Y así, sentada sobre la barandilla,

mirando sencillamente al mar.

Quién sabe,

quizás un día,

alguna ola me traiga aromas,

que me permitan bajar los peldaños de su escalera de dos en dos,

y reír impregnada de su bruma.