Ya no hay tormenta, ves

Hoy he pensado “resucitar” un poema del año pasado. Tras bucear en mi libreta he decidido rescatar este poema, ya que pretende expresar la renovación del amor.

 

Ya no hay tormenta, ves

Cuando el amor te duele y por amar te hieres

ahuecas en tu sombra una palabra vaga

quizás un imposible, porque hagas lo que hagas

todas las horas rompen, carcomen, te destierran

a trocar el silencio, cambiar lo que no puedes

por mucho que te empeñes,  pues tú queriendo quieres

Y es un fuego que arde, que corroe, que miente

que no aplaca la sed, ni calma ya tu llaga

pero como en la vida el tiempo todo sana

un día te despiertas con la mirada clara

Ya no hay angustia, ves, la luz de tu ventana

hoy tiene mil colores de noche y de mañana

Ya no hay tormenta, ves, en alma enamorada.