El grito

Suena una canción de rock,

atardece,

sexo implícito e implícito

de una pareja de motel.

Y nosotros,

ausentes,

adheridos,

a un aliento eventual,

anónimos,

en la alternancia

     aleatoria

del disparo silenciado,

 el orificio de entrada,

percutido,

sin casquillo ni muesca,

hacia dentro

desde dentro

sin salida.

El hombre se despide,

la amante siempre es complaciente,

por mucho que lloriquee tras el acto,

en un bar de carretera.

Y nosotros,

aterrados,

sin nombre,

sobre el folio en éxodo,

de espaldas,

al laberinto de la vida.

Hay mucho maquillaje

y un cierto aroma a perfume,

los actores conversan,

y nosotros

magullados

por tanta profecía,

por tanto profeta

distraídos..

Vuelve a sonar la misma canción de rock

y yo pregunto

¿Por qué no gritas fuerte,

para verte?

y para verme.

 

 

8 Comentarios

  1. Vaya, resulta que tenemos tod@s el hilo musical de fondo! Yo es que disparos, muescas, lloros, carretera y gritos fuertes, como estoy escuchando a piñón desde ayer, me lo tengo prohibido.
    Te lo recién recomiendo por si no la hubieras escuchado, Nacho Vegas, me he perdido.
    Un saludo al sol, jejeje.

    Le gusta a 2 personas

Responder a Pilar Astray Chacón Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s