Stand by

Hoy es uno de esos días,

stand by,

en el que los versos son pausa,

el método ficticio,

de un lienzo de impaciencia.

Las palabras derramadas,

las preguntas acumuladas,

aglutinadas

en el embudo de la incoherencia

sin persistencia interna,

en  rebelión externa,

impresionadas,

por la inexistencia de respuesta.

 

¿Oyes el viento ?

Presagio de tormenta.

Sin sol que cobijarse

Maldecir al sol,
a veces, es de menos,
si sale cada día, para que todo aguante,
por mucho que el papel se esmere en embaucarte
este mundo es de locos, y la cordura un arte,
cuando ya todos mienten,
cuando ya nada vale
que no sea el comercio que nos mancha la sangre,
por las venas marchitas de todos los cobardes,
las lágrimas de niña al temblor de la tarde,
los tambores de guerra, la máscara del aire
los monstruos de la noche, lo que nadie comparte,
esos ojos vendados, aquí y en cualquier parte.

Maldecir a la luna,
a veces, es de menos,
si maquilla los días sin luz para cegarte,
tu razón de miseria en vuelo de rasante,
que se arropa en las nubes para no congelarse
en un giro maldito, en lucha de titanes,
donde no existen mitos, ni palabra que aguarde,
donde ya todo vale, porque nada ya vale
donde ya no hay aliento que pueda levantarse
y erizar a los pájaros, para poder llamarte,
despertándote vivo, de este sueño inquietante,
que aliena las verdades sin sol que cobijarse.

Maldecir es sin duda,
a veces lo de menos,
cuando el alma esta huida,
cuando todo es ajeno,
y salpica una vida,
deshaciendo los sueños.
Has sucumbido al frio,
y al poder de su miedo,
te han robado tu rostro,
eres angel caido,
eres dorso y reverso
un errante perdido,
el que vaga sin dueño.

Otoño

El otoño va maquillando los ocres.
Entre los cajones del armario,
destierro tu ropa,
titubeando,
la abolición de tus ciclos
y la ablación de las notas,
esas notas,
que todavía te escriben,
ignorantes,
de que he perdido la llave de tus ojos.

Palabras

La mala calidad,

la baratija,

prosa del conformismo

o la paciencia,

la indigencia o la ciencia,

la palabra académica,

la pluma,

la palabra impresa,

la palabra huida,

la perdida,

denostada,

la palabra ausente,

la no escrita,

sí, esas palabras

que van llegando a tientas,

y que te envuelven

destendiendo recuerdos,

y alborotando esperas.

 

No hay palabra buena o mala,

hay sentimiento,

por eso,

siempre que un verbo emocione,

aun sin tilde,

un solo verso,

siempre que haya un aliento para el hombre”

Sin duda, habrá poesía

Sexto sentido

Le llamas y no responde,

tal vez, quizá lo hace,

pero no es quien dice,

miente,

ella no existe,

ella es tu idea,

esa maldita idea

rondándote la cabeza

Una voz,

las voces

que te aturden cuando suena,

cada noche

la celda.

BARROCO

Confieso no me entusiasma el minimalismo y las doctrinas estandarizadas,

y ya va un cuarto poema intimista, ahondando en mi filosofía.

 

BARROCO

La mácula al nacer

en ese adjetivar polisémico

de la imperiosa curvatura de tus líneas,

femenino, irracional, dionisiaco,

siempre lo peyorativo que nos une a las hembras y las artes.

Y eso quizá es el mayor atributo

de la eternidad de tus fundamentos.

 

Y si menos no es más,

si ese menos,

creado en las subprimes y los brokers

es solo frío,

la uniformidad de un cliché de lo estéticamente correcto

y lo moralmente incorrecto.

 

Si menos no fuera más

y puede que nunca lo fuera,

te alzarías victorioso entre los géneros,

sobre la diversidad del argumento,

sin anormarnos,

enfáticos,

en la pasión visual de un múltiple caleidoscopio

y la llanura viva de la inocencia

desbordando colores, curvas, formas, vida.

 

Dame, pues, música,

dame abundancia

Dame   Baroco*,

el silogismo

emborrachado en la suerte de los ángeles,

dame la tierra que gira

y que promete

la existencia de más lunas.

 

 

 

 

 

(*vocablo baroco o barocco que designa en la lógica aristotélica un tipo de silogismo)

La búsqueda

Perdidos en una selva,

hay demasiada vegetación para ver el camino,

y aun así maravilla la frondosa alegría de la vida,

reclamando su sitio,

sitio….

cuál es el nuestro, me pregunto

si algún día podremos encontrar el oasis,

allí donde siempre haya paz.

 

Disgusta la guerra por la supervivencia

y es curioso

jamás nos hemos liberado de blandir la espada,

en lucha impetuosa en la memoria,

contradictoria realidad que debilita

la fuerza que nos traba y nos revela.

 

Añoramos,

un lugar donde repostar silencio,

un lugar,

ese sitio de bandera blanca y tregua abierta,

ropa lavada sobre el verde,

sintiendo,

como el sol nos devuelve la mirada

buscar entre las sombras,

y abrigarnos

en el azul del mar.

 

Ya no resulta posible

seguir solos

y todo el andamiaje

que lleva hacia la torre de los nombres,

lleva marca de espinas

 

Quizá no podamos asirnos

a ninguna rama,

las arenas movedizas cubren la cabeza

y derrotan la espalda.

 

Cuán lejos el paraje donde reposa el arte,

cuán lejos el pasado nos antoja,

dibujar la sonrisa escrita verdes talles,

cuánto miedo al derrumbar la tarde,

en una soledad que ya aprisiona

y nada que nos calme.

 

Somos caminantes

zoombies…

entre la publicidad de las colonias

y las cápsulas milagro.

 

Dónde habrá un asidero,

la fuente y el grial.

el mare Nostrum

que nos devuelva

a la salvaje realidad de nuestros ojos.

 

 

Arte mayor

Es el arte mayor extrema suficiencia

en verso endecasílabo fraguada,

la métrica bendita de la física

de verme reflejada en tu mirada,

en clave de pureza de la rítmica,

la tenúe melodía que se embarga

en verdad reposada en la palabra.

 

Es el arte mayor esa cadencia,

de tus manos en toda mi impaciencia,

y tus ojos en todas mis ventanas,

cuando nada es todo y todo es nada,

porque todo sobra y nada falta

cuando el amor se alza y nos alcanza.

 

 

 

Tono

la luz se encuentra detenida

sobre mi mano,  verde en aceituna,

esos frutos,

reivindicantes

de su invernal primavera.

Ese tono suave,

ese destiempo

marcando el anti-acento en los compases,

descubriéndote pleno,

en toda la inmensidad de la cosecha,

aceite regalado por el sol

aceite deslizado,

sobre la métrica de un beso.

 

Goma de borrar

Se me ha borrado un poema

el anterior,

quizá sea

una premonición de las cenizas

o un arrebato por la piroctenia

Se ha borrado un poema

y yo no he sido😊