Mi tesis

Doctorándome en tus ojos,

retándome

en la tesis de tus labios,

prendiéndome,

en el entendimiento de tus sentidos,

tus sentidos

habitantes,

de la perpetuidad de mis recuerdos

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Demando tus manos

Yo demando tus manos,

la mirada hacia atrás,

el fuego,

la trastienda

de la caverna de las ideas.

 

El epicentro de la mentira

nos pretende,

agitándose

en la propagación de sus cimientos,

ofreciéndonos

la bengala aparatosa

de la abundancia.

Pero la barrera ignífuga de tus ojos

nos permite transitarnos sin cadenas

 

No preciso

la tela verde del croma

para ver el paisaje

que recorren

nuestros cuerpos amantes

en todos nuestros parajes.

Yo demando tus manos,

el  asiento

indescriptible

de tu boca

sobre mi nuca,

una llamada a la eterna primavera

danzante,

sobre el lago del averno.

 

El tiempo

La arena, deslizándose,

sobre tus manos

en su inquebrantable volteo

con el machacón sonido de un despertador antiguo

tic tac tic tac , sobre tus dedos

respondiendo a la llamada de las arrugas.

Tic tac tic tac

La arena, siempre movediza

guillotinando las horas…

 

 

Los días son una apuesta contra-reloj

en el deseo de no llegar nunca a la meta

No estás permanentemente en la casilla de salida,

por mucho que curvemos el espacio

derrotándonos en una maratón de alegorías.

 

 

Y tú me miras y asientes, carpe diem, carpe diem,

yo no sé si desmentirte o arroparte,

en realidad fue ayer cuando nos vimos,

y nunca se vive lo suficiente

cuando la enredadera de tus besos

se pega al horizonte de sucesos

 

 

Abandonándose

Hay veces que el amor no es que falte, es que es precario, insuficiente, por mucho que esté presente. Son esas relaciones que persisten, por rutina, pero nos van ahogando cada vez más.

ABANDONÁNDOSE

Añoro aquella risa que dibujó la tarde,

esa suerte de ángel vendida en todo a cien,

aquellas ilusiones expuestas a las mías,

el fuego de tu ropa, el sentir de la piel

Era todo tan fácil, pudiera ser mañana,

o tal vez en enero, cuando viniera bien,

nada tenía límites,  y todo era posible

imaginado, intenso, derecho y del revés…

Pero la vida cobra peaje en desventura,

ya nada es lo que apura,

tu ausencia en la presencia,

se cobra mi derrota,

y aunque surja la duda

Ya nada es como ayer..

Me siento encarcelada, atada, algo apagada

me siento y no lo sé…

El mago

 

Veo en las paredes tus paisajes,

y como los recorres,

quien te espera

y  quien te desespera.

En los juegos de manos,

la carta que no llega,

el anhelo

de la magia,

trepidándote la mente.

Tus ojos discurriendo,

la corriente milenaria de las sombras.

 

 

Soy el arcano sin rostro

desplegado en todos los fotogramas,

la revelación de tus temores

el fuego fatuo,

la bengala,

que te hace creer

la proximidad de tus bosques,

el as de corazones,

sobre todas las caras de mis dados.

Lunática

Mi cara,

sobre los bordes del agua,

apenas mantiene sus rasgos.

La luna me oscurece,

declamando,

un cántico infantil

El patio de mi casa…

No hay patio en mi casa.

Se cerró,

cuando te fuiste,

cuando me fui,

depositando parte de mí en esta demencia,

como una llave a plazos,

el timbre de una letra sin fondos.

No me encuentro,

mis ojos están oscuros,

quiero la bala de plata,

la purga,

el sarcófago,

la lluvia pausada depurando

la vida,

y qué vengan a mí

todas las flores

que un infinito jardín sea un principio,

porque las criaturas del invierno

no encuentran acomodo en primavera.