Regreso

No hay cordura en el regreso

Cuando el tiempo se detiene

insólito en la cordillera de tus ojos

Retornando la memoria de nosotros

Pausa y fuego de luz abierta al eco

Que proclama tu nombre en cada verso

 

 

 

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Desisto de dolerme

 

Quien clava espada, por la espada muere

cruel batalla de sombras  innombradas

entre los flancos abiertos donde duele

cualquier estoque de hielo en la mirada

 

En esta lid asida a los reproches

enreda el mar batido entre sus brotes,

yo ya no encuentro  motivo de combate

no quedan sueños de paz en este ataque

ni otro sentido que encuentre donde fuere

aquel reducto donde el amor se muere

 

y desistir me trae sueños de flores

en  ley de ancestros de círculo marcada,

manos que rozan  la suerte ya alejada,

del fuego hostil que acabará mañana

cuando la noche se teje inacabada

en la esperanza de que nada te nombre

 

Nada que asome de la salmuera blanca,

nada retome  el agua apalabrada,

única en soles de amor  amurallada

sobre una roca de nubes expectante

Nada que surja hoy será un instante

en este tiempo de vides en gargantas

irreverentes,  toscas y entregadas

a cualquier hueste de luz que venga clara

a resurgir cual fénix de la nada.

 

 

Anhedonia

Intento sumergirme en la desgana y comprender esta sensación.

 

La cascada de mis ojos no encuentra lágrimas

para derrotarme en ira

Mis pies no quieren responder

tras ninguna huida

no tienen prisa para chapotear futuros

no importa qué ni cuándo

Soy un  espectador de días

que no pide rescate

Me observo en la pantalla de tu tiempo

y aunque aperture la luz la primavera

no resaltan las cosquillas en mi rostro

destronando mi piel de parestesias

Porque yo resido

buceando irreales aguas

de anegados lagos

arropándome de algas

en el valor salvaje

en el alambre

de una sola dimensión

inalienablemente incomprendida

 

 

 

 

 

Solsticio

Son tus ojos el templo de los sueños

navegantes hacia sol

iluminando el atarceder más largo

en el solsticio de mis sensaciones

 

Te invoco en fuego

sobre la piedra milenaria

para que esta larga noche

y todas las demás noches

sean precursoras de tu bienvenida

amurallando el reto

destapando la luz

juramentando

la vibración candente del deseo