LLamada

Tu llamada es un universo

un sol en poniente

sin quiebra de infinito

Tu llamada es puente de nubes

rozándome la piel

la sal de mi mirada

Tu llamada es un universo

porque tus besos

no saben de distancia

posándose

susurrándome

sobre mi oído

que volverás a llamarme cada tarde

 

 

 

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Nada que decir

Callar, no expresando nuestros sentimientos más positivos, puede hacernos perder lo que más queremos.

 

No hay nada que decir

para mejor consuelo

lo niegas, y al partir

detienes ese vuelo

todos los sentimientos

de bruces hacia el suelo

Incierto el porvenir

ignorante de cielos

hipotecado en duelos

que se perdió al partir

sin recordar lo nuestro

Cuando nada se dijo

por no decir te quiero

no hay nada que decir

aunque de amor me muero

 

Aquel viaje

A la hora de partir a un último viaje

nos trae el pensamiento la última factura

lo que a la amor le dimos, eso es nuestro peaje

lo que al amor negamos, nos vuelve en amargura

Las manos ya no tejen alegres mariposas

los ojos ya no abarcan las lejanas llanuras

todo lo que esta cerca, es lo que nos arropa

lo que nos es de dentro, ya plegado en arrugas

Más allá de la pose que enmascara la ropa

y las lentes de aumento, aun pese la cordura

de saberse partiendo, sin que ninguna duda

nos fuera esclarecida, pese a las largas horas

Sabéis que lo que queda es aquello que dimos

los besos que entregamos, las lágrimas en vino

aquellos vendavales de furia y de delirio

entrelazados cuerpos en juventud henchidos

Y sabes, aun le siente, tan clara y tan hermosa

por mucho que los años estrechen el camino

su báculo, su emblema, la flor de su destino

ella, su amada y reina, emperatriz de rosas

A la hora de partir al último viaje

evoca el pensamiento la última factura

 

 

 

Buscar un sitio

Buscar un sitio, abrir, las puertas de la casa

donde el sol de abril se cuele en la ventana

ordenar los armarios, repararse en la cama

y arroparse de sueños temprana la mañana

volver, volverme a mí, regresar de la nada

sentir lo que sentí, con la mirada franca

buscar un sitio al fin que rebosante en calma

me traiga del ayer los trozos de mi alma

y ser la que yo fui, amara lo que amara

sufriera por sufrir, o dejara en mi almohada

aquello que perdí en tardía batalla

buscar un sitio, abrir, las puertas de la casa

sentir lo que sentí, amara lo que amara

 

 

 

Suerte

Vengo para posarme en tus rodillas

abandonarme en tus brazos

mutar en los abrazos

que han de suceder

Vengo para pagarte sonrisas

entre mil diamantes

eternas dibujantes

de lo que he de querer

Vengo tintineando la suerte

de una buena hechicera

Espirales de fuego

quebradas en el vuelo

que perdimos ayer

Vengo con la maleta de sueños

destronando misterios

volteando hemisferios

para amarte sin miedo

rotando en un te quiero

pegado a nuestra piel

 

 

 

 

Me dueles

Me dueles

Reiterándote en pensamiento

Enmarañando mis verbos

Invalidando mi respuesta

Me dueles

En ese infinito porcentaje

En la cascada oscura

De ese fluir a nada

desde nada

Me dueles

Tus labios son espadas lastimeras

Pretendiéndome

Tú no sabes

Que ni siquiera necesitas dañarme

porque me dueles.

Destino yo

Cambiar la ruta, virar, cobrar sentido

atrapar el recuerdo tras un hilo

corretear la luz haciendo un guiño

proteger  nuestra piel de toda herida

retornarse otra vez, sentirse viva

y vestirse en azul quebrando el día