Palabras

Las palabras mecen,

desasidas,

la savia de tus besos,

Las palabras,

ajenas,

a cualquier liturgia,

en la revolución de sus instintos,

 se saben colores,

reclamando,

la cromatología de tu esencia.

Pues no hay abecedario,

ni pauta

que encorsete

la definición de tu mirada.

Dos botellas y un día

En algún lugar de mi paisaje,

habrán quedado instaladas,

aquellas botellas que nos bebimos

en la borrachera de tu ausencia.

En algún lugar,

tal vez muy próximo,

a la nube donde depositamos

los jadeos de mayo

y la brisa,

en la espalda de abril.

Imagino rescatar su envase,

elevarlas en altar

descolorido,

la pose otros tiempos,

en palabras,

que quedaban impresas al oído.

Y beber de nuevo

sus brebajes,

indómita en tu piel

y sedentaria,

en la laguna de tus pensamientos.

Dos botellas de alcohol

que derrocaron,

tu noche,

y mi cordura,

dos botellas, y un día

en penitencia,

 descosidas

sobre la ropa,

como un emblema viejo,

como el mantra

oxidado

e incrédulo que no quiere desasirse,

de tu nombre

Nada

 Tal vez, pudiera, hablarte

  del amarillo de la puerta,

  de ese azul persistente

    que llama a primavera,

,     de la madera vieja

    bordeando las flores

   y aquella sinfonía que recoge mis pasos,

pero hoy la noche nace,

   intensa y bien amarga,

   la niebla sobrecoge

    la frente en la mirada,

    mis vuelos ya no encuentran,

     barnices de palabras

     y todo lo que escriba

        no deja de ser nada:

un candado cerrado.

Frágil

El amor es frágil,

como el cristal de bohemia

rozando los labios,

en ese instante,

que el imponente tinto de la uva

se une a la madera de unos versos.

El amor es tan frágil,

y a la vez tan fuerte,

como el cuarzo blanco

que preside,

mi cuello,

llamando a tus besos.

Es fácil quererte.


9 de Marzo. Personas desaparecidas sin causa aparente

Hoy lo que tengo que contar habla de pérdida, de dolor, de impotencia. Del ir y venir por los pasillos de una comisaría, de los pasillos de los Juzgados, de los trámites, del desarraigo y la mutilación por la desaparición de lo que más nos importa, nuestros hijos. Quiero hablaros de aquellos que conviven con el dolor de no hallar respuesta, por décadas, desde aquel día en el que sus hijos no regresaron; aquel dolor desarraigado de quienes han constatado su pérdida, aquellos que sufren por saber a sus hijos secuestrados,  de la abuela que año a año compra ropa para sus nieta pensando en el día en el que la encontrarían, de aquellos que no saben qué ha pasado con sus familiares ancianos que un día desaparecieron desorientados, de aquellos que no encuentran su cadáver para poder enterrarlos, de aquellos que han sufrido las dramáticas y criminales desapariciones forzadas. Ayer fue el día de las personas desaparecidas sin causa aparente. No hubo una multitud. Unos globos tocaron el cielo de Madrid para recordarnos que la sociedad da la espalda al dolor, cuando lo que hay que hacer es abrir las puertas.

Desde hoy llevo una insignia que siempre me acompañará. Que todos los días sean nueve de marzo.

En la foto. Tú con tilde diacrítica porque lo importante es el pronombre(con licencia o sin licencia de la RAE)

Océano

Tú eres Océano,

navegante,

entre las densidades de la piel.

Reina y curvatura de la luna

que marca las mareas,

dando nombre

a la naturaleza de las cosas.

Esa manera tuya de guiar

con pies alados,

las murallas del imperio,

llamará la atención a quien se arroga

la fuerza

sobre las colinas de la muerte.

No le mires,

No te hace falta saber de él,

ni conocer sus besos.

Cruzarse con un semi-dios,

es, a menudo, un destino aciago,

 no habrá lugar para el agua,

y la desolación será la ausencia,

germinándose,

en los campos de arroz.

Tú eres agua y eres gota,

no precisas escudo,

ni fortalezas,

discurre

como gota de lluvia,

descendiendo,

 la espiral de los elementos.

Porque tú eres océano.