He aquí de nuevo, tú

Podríamos afirmar que cada libro es un reto, una puerta abierta a un mundo diferente.Pero hoy curiosamente en lugar de realizar alabanzas a la magia de la lectura como sería propio, me sumerjo en las augas de la inquietud, para recuperar un poema escrito hace un año sobre la “belleza” de la superación del fracaso. Porque todo resurge, tú también lo harás.  He aquí de nuevo, tú.

 

Ruptura, desesperación, salto, vacío, noche

Digerir el sinsabor sin tener edulcorante

Destronarme y destronarte.

Ya no hay espacio en este papel

ni tinta para rellenar otro capítulo.

 

Es curioso,

en estos momentos de desolación

también hay quietud,

la observación serena del movimiento impropio,

queda reflejada en la fotografía de mi historia.

Y no es resignación ni abandono,

es confianza

en que la fuerza de la vida irá retomando mis pasos por segundos

en mis propias manos dibujando

una nueva cabecera a este tiempo

transformándolo en arco iris de sonidos

 

Dicen que el recuerdo es selectivo

aún así conservo

el retrato de una herida sobre mi cuerpo

para decirme y para decirte

que no hay ruptura, ni desesperación, ni salto, ni vacío ni noche

que no pueda recomponer el universo,

en trompo, rotación y precesión constante

luna de mis soles trasmutada

 

Y he aquí, de nuevo, tú,

sobre los polos,

majestuosamente humano y poderoso

 

Terapia

                No resulta facil superar un bloqueo emocional. A veces nos refugiamos en nosotros mismos, aislándonos; otras, aunque hablamos del problema con otro, seguimos aislados. Pienso que solo se puede avanzar si nos permitimos escucharnos, de verdad, a nosotros mismos.

 

      Neurosis/ bloqueo

Mi problema en una caja

siempre cerrada

Mis pies se resienten

porque me duele andar

porque me duele hablar

Para qué abrir los poros de la piel

Para qué desgarrarse

ante un tibio espectador de recetario

Si soy yo, quien no me escucho

Soy yo el que no me escucho

Soy yo, sí, el que no me escucho

Neurosis/ desbloqueo

Una nube sobre una pintura infantil

Los pájaros vuelan en tiza amarilla

La casa, la ropa, los zapatos con cordones

Un calcetín tendido en una esquina de un papel

Revuelvo mis secretos, crezco entre los girasoles

Retozo entre la humedad de la hierba

Y me permito vivir

 

 

Esperanza

Algún día, quizás no tan remoto

querrás volver, tal vez con otros ojos

a visitar el cuarto del olvido

allá donde dejaste consumido

parte de un pasado entre vosotros

 

No llamarás, quizás no pueda abrirte

Crujirá la escalera en cada paso

juzgando el balanceo de tus pasos

 

La madera, tal vez, sin alimento

precisará el barniz de aquellos tiempos

tropezando con huecos polvorientos

 

Regresar al dolor cuando no duele

Comprender aquello que nos hiere

El punto de llegada y de salida

el origen, principio o bienvenida

aquello que tuvimos siempre cerca

abierto ventanal al universo

purificando el tono de los versos

en este espacio todavía vuestro

 

Es así, el camino de la vida

no temas el regreso, tampoco la huida

pues todo ha de volver a ser lo que algún día

dejó escrito el amor antes de su partida

 

Algún día, quizás no tan remoto

querrás volver, tal vez, con otros ojos