Deshagamos los poemas

Reblogeo la respuesta a mi poema HAGAMOS UN POEMA, el impresionante poema de Kobo DESHAGAMOS LOS POEMAS

Retando a Dios

   Rememoro hoy una antigua entrada de este blog, homenaje a quienes dedican sus vidas a la investigación científica.

 

Retando a Dios

Crear un universo

Sin coherencia, vagando a la deriva

Función impar en plano dividida

cual luz azul perdida en la materia

Agreste al ruido, en la  fisura abierta

que entrelaza las nubes en la niebla

Buscando explicación

y siempre a tientas

 

Retando a Dios

buscando implicaciones

y comprender la huella revertida

por  gravedad  en densidad y deriva

la contracción al punto de partida

hora de ayer, en suerte revelada

como un atisbo de sol en la mañana

 

Retando a Dios,

Creando un universo

aunque parezca extrema la inconsciencia

quizá es el gran tributo de la ciencia

 

Y poco a poco, tomando ya conciencia

Permítanme, esta vez, esta licencia:

No hay nada casual de la cadencia

en este carrusel de la existencia

 

 

Vayamos, pues, en giro introspectivo

Hay que girar, sin detener rebote

a 180 grados en pivote

y si al final, no hay nada que derrote

este carrusel, ni viento que le sople

en todo caso, nos será divertido

diremos que hemos sido entretenidos

ya sea para bien o a quien le importe

Rima fácil

  ¿Es todo poesía? 

 

La palabra retenida

en las entrañas de mi  boca,

divide mi pensamiento

por no querer salir si se equivoca

y enrocada entre mi aliento,

sigue en sigilo este verso,

para ver si su tormento,

se termina en un momento,

y se descubre en el texto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Incoherencia

Incoherente, mi espacio

sigue recordándote,

renombrándote bajo mi curvatura,

clamando tu regreso.

 

Google siempre me recuerda que estás vivo,

los sitios más visitados,

los parajes más desconocidos,

y esa presión que impone retomarte,

cada mañana entre mis búsquedas.

Alerta de pantalla. No hay mensajes

en la bandeja de los sueños.

 

Por más que preciso tu olvido

atrezo angustiado por la pérdida,

por más que lo preciso,

que me exijo, tu olvido,

mi mente insumisa

trae a mí cada uno de tus besos.

 

 

 

Caballero negro

Como aprendiz de estrella

te destierras

en todas las magnitudes aparentes.

 

Puede que el firmamento

no tenga un caballero negro

O tal vez,

no haya que ser alienígena

para vigilar todos los designios,

quizá por eso, querido Nikola,

tu receptor de bobina

fue ignorado en todos los inventos

Manifiesto anti-frases hechas

 

Las palabras  no quieren frases hechas

ni asueto de domingo en las esquinas,

las palabras, manidas,

se incomodan

en la revolución de los sentidos.

 

Saltan al vacio, rompen, ruedan, rumian,

las palabras retozan en sonido,

reveladas al eco, golpeando

cual baquetas

percutiendo

todas las emociones.

 

Las palabras se van

y nos viajan,

regresando desde cualquier olvido,

las palabras, esas que cuando vuelven,

en ese tono distorsionado en el que se dicen,

las mayores verdades,

entonces,

hablan de la Poesía

 

Degas

 

Son tus manos

ayudantes,

una cadencia sincrónica

remarcando

los  trazos de tus huellas.

 

Pinceles,

pies danzantes,

de tu azulado  imperio,

impresiones,

sobre la llanura de los nombres.

 

Siempre es complicado

ser amante

de la versatilidad

de tus escenarios.

Chistera en mano

bastidores

en la trasgresión

de las miradas.

 

Una función permanente

para sonrojarnos

en el calculado devenir de tus retratos.