Nada

( Un poco de metafísica, realmente física)

La nada no existe.

Es solo un concepto funcional

y no demasiado elevado

para cuadrar el cálculo.

Imagina cómo fue el vacío creador,

en la distorsión de sus energías.

Para crear hay que vaciarse.

Para crecer hay que vaciarse.

Y llenarse.

La nada favorece

el soplo del viento sobre las aguas primordiales.

Es el aliento, la burbuja que nos envuele,

lo que nos mantiene a flote.

Un sonido, pequeño, insignificante

que lo modifica todo.

La onda que resuena y nos abarca.

La nada no existe.

Nadie puede no ser nada.

Ni nada puede ser nadie.

Porque siempre hay alguien

  algo/algunos…

La nada es nuestra madre

pero ese no es su nombre.

Ritual de invierno

Qué bello está el lago, cuántas flores

adornan el remanso de sus aguas,

para viajar entre mi piel,

permitiendo que la luna recale

entre las esencias de tu nombre.

Las velas despiden la estación oscura,

yo recuerdo la cercanía de tus manos,

y todas aquellas palabras que dijimos

cuando la noche era calma iluminada.

Puede tu amor enraizar en mi boca

en este solsticio de diciembre

y mezclar los aromas del muérdago

en las aguas plagadas de gardenias.

Pueden tus besos traspasar fronteras,

y llevar a mis ojos celosías,

alumbrando colores en sus hojas

para renacerme entre tus brazos.

Puedes tú, con tu sola presencia,

arroparme con los lienzos más blancos.

Los pétalos ya saben que tú fuiste

mi único paisaje deseado.

Comentario: El ritual ancestral del solsticio de invierno es un rito de purificación. Lo esencial, en sí, no es el rito. Lo importante es la actitud con la que decides abandonar lo malo que trajo el año y recargarte de tu más poderosa energía.

Nuestros ancestros buscaban un agua quieta, un lago, un estanque( hoy pudiera ser una bañera); la llenaban de pétalos de flores de invierno y se introducían en el agua suavemente dejando que las hojas se pegasen a la piel. Una vez que esto ocurría, despegaban las hojas echando fuera todo los pensamientos negativos y lo malo que había acontecido. Retiradas las hojas y los pétalos, sacudiendo la piel, comenzaban a visualizar mientras se introducían de nuevo en el agua, todo lo positivo que querían traer a sus vidas. Terminado el baño se secaban con un lienzo blanco( hoy puede ser una toalla blanca).

Feliz Navidad y que todos vuestros deseos se cumplan.