Sentirnos

Sentirnos,

más allá de las palabras,

del teléfono,

de la videollamada.

Sentirnos,

sentirte,

sentirme,

en infinitivo,

en presente,

desgajando los verbos,

en ese tacto ausente

que cada noche

me deja

tu mano

sobre mi espalda.

 

Ese tacto imposible,

pero tan real,

como que te siento,

aunque no estés presente.

 

Estás ahí,

en todas las versiones imaginadas

de mis besos.

Vendrá un día…

 

Vendrá un día,

como una llanura abierta al sol,

en el que paseemos hasta la madrugada,

sin que nadie confine nuestros besos.

Vendrá un día…

 

Un día de marea alta,

de fuerza,

arrebatadora

del mar,

las olas sobre los pies,

demandando

la floración de mayo

y el poniente,

atardeciendo

en todos tus abrazos.

Vendrá un día….

 

 

 

 

Día de la poesía

Hoy es el día de la poesía,

quizá me gustaría escribir un poema,

como esos poemas que inundan las redes,

bendiciendo la fruta del cerezo,

la explosión musical de la primavera,

y la salvaje esperanza de rozar tus labios.

Me gustaría escribir, sí, un poema,

Pero no puedo.

Cuando escribo poema, grito OXÍGENO

Cuando escribo verso, grito CONFINAMIENTO

Cuando escribo beso, grito IMPREVISIÓN

Cuando escribo flores, grito INCOMPETENCIA

Cuando pienso en Mayo, pido RESPONSABILIDAD

 

Por eso no me sale un poema

Ni un beso.

 

 

 

Ostara

Más que nunca, en estos momentos malos, quizá debemos recordar en que fase del año en la que nos hallamos. Llámale Pascua, primavera, Ostara, o lo que te guste, resistiremos, porque el equinoccio anuncia el renacimiento de la vida.  Recibe mis mejores deseos y bendiciones.

OSTARA

 

Se detiene el reloj,

bajo tu nombre,

para su giro inverso y conectado,

bajo la presencia de los polos

y la exactitud de la medida.

 

Yo danzo sobre ti,

Yo danzo desde ti,

retomando

la corriente arrebatada de las aguas,

el sonido de los árboles

y ese aliento del sol tras la ventana.

 

El equinoccio, más que nunca

nos anuncia,

el renacimiento de las flores.

 

Siénteme,

en la primera luna.

Mi naturaleza es la aurora

que impone se retraigan

las fuerzas más oscuras.

 

Tres saltos,

la triada

y el alba

mientras gira la rueda de la vida.

 

 

La coma asesina

La coma asesina,

me despista, del verbo,

me desviste,

me ausenta,

sin masticar mis adjetivos.

Pero he encontrado un truco,

para enlazar las letras

sobre la ventana de tus besos.

Como un renacimiento,

impetuoso,

de mis identidades.

Por eso,

bésame,

hasta que se borren

todas mis ausencias.