Preguntas

Para siete cabezas, las siete diademas

¿Las sitúas?

el juego apocalíptico

la baraja,

acaso

¿No es el atardecer de las sonrisas?

Inmaculadas en blanco, tan perfectas

tan fuera de lo humano

¿Y a qué vengo?

ausente, imperfecta, incombustible, inagotable

la llama de los verbos.

No  soy costilla, ni mitad

siempre tuve demasiado fango entre mis manos

para modelarme a la medida,

en un milenio en que pierden fuerza las ventanas

y hay un hedor radiactivo en los profetas.

 

¿Conversa?

Sí, devota de tus mares,

a ti te creo,

porque eres puro hidrógeno,

y aun conservas,

el olor de todos los principios,

todavía pervives,

en el amanecer de los amantes

 

He nadado en tu rio, me he perdido

en todas sus riberas,

He habitado en tus poros

Y sí, yo te creo,

salvador de lunas,

artificiero de soles azulados,

porque la única respuesta que imagino,

se llama Poesía.

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Respuestas

El reto de Jacobo..

kobo73

Reto lanzado a Pilar Astray Chacón:


Tú que borraste los sonidos

a los que pasaban de largo

lanzando piedras a las sonrisas,

tú que ensayaste con el color

que desborda el amanecer de amantes

recogiendo del éxtasis la aurora,

tú que existes porque fui costilla

harta de ser mitad, atrévete a la pregunta

de siete cabezas, a ser fuego por la boca,

a morir pues me crees salvador

de los atardeceres abrazados.

Cuando seas un existir buceando

en los bolsillos del río que me arrastró,

encontrarás que no hay necesidad

de respuestas, solo curiosos frente a frente

en las armonías disonantes de la vida,

en plenitud de esperas juntas.

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Santuario

Y perdimos toda esperanza de entender el mapa (Seamus Heaney)

 

Sobre el verde atemporal de tus dominios

nada carece de sentido en los recuerdos,

el sol dando sobre las ardientes piedras,

me queman los pasos,

mientras marcas el rastro

que olfateo como loba hiriente,

sobre la cordillera de tus ropas.

 

No hay gruta que parezca un desafío,

porque cada paso niega al otro

y ,sorprendentemente, marcan el sentido

No es preciso preguntar a los espíritus

para hallarte entre la sombras

Allí donde tu casa se recoge,

no hay niebla,

ese infinito santuario de la palabra

acariciando mis labios…