Amanece tu mirada
sobre todas las cosas,
y yo
no necesito nada más,
para sentirte,
acariciando mi ventana
Sabes que te amo.
El tacto de tu piel,
demandando,
un pacto con la risa.
Sabes que te amo.
Amanece tu mirada
sobre todas las cosas,
y yo
no necesito nada más,
para sentirte,
acariciando mi ventana
Sabes que te amo.
El tacto de tu piel,
demandando,
un pacto con la risa.
Sabes que te amo.
No hay mayor demencia que hacer siempre lo mismo esperando obtener resultados diferentes( Estein)
Mudar la ropa
como las alas de mariposa
para volar a un mundo alternativo
quebrar y requebrar los pasos, detenidos
para mirarnos de nuevo, en positivo
volvernos a escribir
volver a vernos
Amarnos al fin,
sin atropellos
hasta que la mañana
despierte la piel a los sonidos
de la ciudad trepidante y ser nosotros
cascada y maremoto,
sobre la barandilla de los rascacielos
bendecidos por la iluminaria
de venus
en una noche de verano.
Una Maravilla que me ha regalado este Domingo Ana Centellas, poniéndo imágenes y su maravillosa voz a este poema mio, dedicado a Octavio Paz.
Un lujo tenerte Ana. Muchas gracias
a través de El vídeo del domingo: «Grandes amigos, grande poetas XXIX – Pilar Astray Chacón»
Agradecimiento
En primer lugar, quiero agradecer a Mytself poetry, Sara López Díaz y MargaritaMedGut la nominación a este premio. Les tengo mucho aprecio y para mí es un gran honor. Sus blogs son excepcionales, por lo que desde aquí, animo a todas y todos a conocerlos. No os defraudarán.
¿Qué es para mí Universoespejo?
He contado muchas veces cómo surgió hace ya dos años la idea de seguir un blog, pero creo que no he contado tanto lo que para mí supone tenerlo. Este blog me ha dado más de lo que esperaba. Me ha abierto los ojos a una comunidad de bloggers wordpress maravillosa. Me ha dado buenas horas de lectura de sus textos. También me ha dado emociones, las vuestras y también las mías, a flor de piel, con un viento suave a veces, otras un tremendo maremoto. Y finalmente ha servido de puerta, de ventana, para asomar un poco de mí, para reflexionar, para a veces, incluso purgarme, buscando nuevos vientos.
Vosotros de alguna manera sois la corriente que trae la abundancia a esta tierra y la hace generosamente fértil, humanamente más sana. Y como todo está conectado, yo también, de alguna manera, participo en este proceso.
Por eso, mi experiencia ha sido realmente maravillosa.
Consejo
Consejos doy, y yo no tengo. El único consejo que le puedo dar a alguien que desee iniciarse en el universo blogger, es que lo haga, sin trabas, sin miedos, sin pautas. Para hacer las cosas bien hay que ir descalzo, sin lastre, sin metas, por y para disfrutar de este recorrido.
Un abrazo muy fuerte a todas y todos.
Lista
No me gusta nominar porque me gustaría hacerlo a todos, y a la vez, porque pienso que a muchos no le gustaria quizá seguir la cadena de nominaciones.
Nominaré a…. y que ellos o ellas hagan lo que quieran. Ahí va..
( Intento no repetir a los que ya han sido nominados por otros)
ROVICA
ESTRELLA CUESTA FERNÁNDEZ
JUANMIGUELESTEBAN
ANAKÉ
FILMOSÉ
MINOR
LAMAGIADELAPOESÍA
ALVAREZGALLOSO
PRIMVERS
AZULES DE LO
LUIS M. LA HABA
BEATRIZ MAMBA
DANTEVERNE
CUERNOSLITERARIOS
Y TODO AQUEL QUE LO DESEE, PORQUE ME ENCANTAIS TODOS…
Tengo que recitar un poema de León Felipe, Drop a star, suelta una estrella…y mientras lo releía se entremezcló otra historia sobre deshacer el eterno retorno para avanzar. Quemar etapas es posible, pero cuán difícil es soltar una estrella… (si se tiene)
Quiero hacer una hoguera con todas las sonrisas
y que ello no suponga mal agüero,
bendecir la sal que rocía mi espalda
no retornar las cepas ni las vides,
y secar esa lágrima que tanto me acostumbra.
Quiero hacer una hoguera,
dinamitar en fuego la tormenta,
no es más que un aguacero
y yo tengo mil paraguas para despedirme.
Vuela estrella hacia el firmamento,
Descuida,
no volveré a llorar,
pero no te prometo
que todas, todas las noches
desde mi ventana,
no quiera atrapar tu luz en mi bolsillo
y volver a la casilla de salida.
Puedo verte
asomándote,
a la barandilla de mi mundo
desde la estrella de tus ojos.
La hierba tiene sonidos
que se escuchan,
cuando las hadas duermen
y la ropa se tiende sobre el campo
blanqueándose.
La tropa de los duendes,
escuadra victoriosa,
en el duermevela de las cosas,
desordena todos las cortinas,
tumultuosamente,
sobre el tendedero de la noche.
No hay duende que no comprenda
que este universo
tiene, a veces, una belleza indescriptible.
El agua de la vida reclamando,
el renacimiento de mis notas.
Un saco de boxeo
desencajándose,
a los golpes.
Muchas veces me siento
el propio saco,
desterrando,
mis contornos,
concentrando el impacto,
el saco golpeado, inanimado,
en su vaivén,
retorciéndose…
El ambiente es plomo sudoroso
escasea la luz,
y tal vez el oxígeno…
Hay veces
que también soy el púgil
hiriente en sombra,
en la rebusca,
de las emociones derrotadas.
No me gusta este combate
ni las cuerdas del ring,
esta batalla
no es más que una huida.
Hay veces que me siento
un saco de boxeo.
He soñado
una historia:
Las hojas, en correntía, sobre el rio
y un reloj apagado en una estación de tren sin pasajeros,
pero cuando he vuelto la mirada,
la claridad del día retozaba sobre mis manos
y dudé
como sigo dudando,
pueda recomponer sus páginas marchitas.
Parece misión imposible
mirar hacia atrás sin darse la vuelta.
Plantaré una palabra
sobre mi espalda,
el cuello de la botella no digiere
más acentos.
Versaré mi luna
para pedirme, a mí misma, indulgencia
sobre la gasolina incendiaria del recuerdo.
Los guijarros clavados en la arena de la vida
y qué salvaje el dolor cuando no duele
Ya no recuerdo cuando fuimos algo,
algo como la piel atardecida,
revolucionando los mapas,
y todas las apuestas.
Ya no recuerdo,
y mira que lo intento,
aquella mirada desgobernando
todas mis razones.
Mientras transita el día
sobre mi ventana,
resulta inexorable
el cierre y el telón,
ya no hay persianas
para tamizar los desencuentros.
Y yo,
ya no recuerdo, cuando
tal vez, fuimos algo
La cascada
sobre las rocas de mis dilemas
rebate todos mis argumentos,
humedeciendo los versos
retocando
los sonidos de nuestros ojos.
Volverán las brumas, sin duda,
Pero ella
Imperiosa
Volverá a mojar la hierba cada primavera.