Todo

¿Y quién quiere serlo todo

cuando puede ser un beso,

que se queda muy pegado

a todo lo que deseo

cada vez que yo te tengo?

 

El cambio necesario

 No hay mayor demencia que hacer siempre lo mismo esperando obtener resultados diferentes( Estein)

Mudar la ropa

como las alas de mariposa

para volar a un mundo alternativo

quebrar y requebrar los pasos, detenidos

para mirarnos de nuevo, en positivo

volvernos a escribir

volver a vernos

Amarnos al fin,

sin atropellos

hasta que la mañana

despierte la piel a los sonidos

de la ciudad trepidante y ser nosotros

cascada y maremoto,

sobre la barandilla de los rascacielos

bendecidos por la iluminaria

de venus

en una noche de verano.

 

 

Perpetua-(mente)

Doctorándome

en tus ojos,

retándome

en el atardecer de tus labios,

perdiéndome,

en el entendimiento de mis sentidos,

habitantes,

de la perpetuidad de tus recuerdos.books-1245690_1280.jpg

Una rosa

Hay una rosa y seda, rosa y malva

amarilleando bordes azul plata,

indicando el inicio de la vida,

en este libro el tuyo de las rimas.

Hay una rosa seda, rosa y malva

sobre la faz certera del que aguarda,

aquel Gorrión escriba, tú recuerdas

embriaguez divina,

y la  materia,

el huracán que empuja

la leve creación,

la pluma que suspira…

Tal es tu inspiración,

tal es mi inspiración,

ideas sin palabras

Tú decías,

cadencias sin cintura

Y sin deriva.

No hay mejor compás que aquel que escriben

los átomos del iris, las pupilas

que han de engendrar los tiempos que perviven.

Mientras haya un misterio para el hombre,

mientras haya esperanzas y recuerdos,

podrá no haber poetas, tú lo has dicho

pero, sin duda nacerán los versos,

las estrofas pegadas al deseo,

sin duda no seremos más que eso,

quizá un simple anhelo de aquel beso,

pero habrá,sin duda,poesía.

 

Viento

Me resulta determinante el viento,

cuando aletea hojas intuyendo,

que no hay nada que sirva de motivo,

para anclarme a la luz de tus sentidos,

un bucle de peldaños sin destino,

orientados al sur de mis tormentos.

 

Me resulta determinante el viento

Tú, estarás evadido en pensamientos,

mientras en mí solo cruje este lamento,

querer calmar todo el dolor que siento

y no poder hacerlo en el intento,

porque decirte no, es decirte miento

 

Ojalá

(Para suavizar el ritmo, nada como una canción…Ojalá)

 

Ojalá llueva luz sobre la tierra nuestra,

Ojalá en nuestros campos se enreden mariposas

que tejiendo sus alas, se conviertan en rosas

Ojalá la ventana sea una puerta abierta

la escalera a las nubes, la distancia que acorta

ese dulce camino al sabor de tu boca,

Ojalá llueva luz, que no encuentre derrota,

desatando los vientos, que me traen tu presencia

Ojalá llueva luz, ojalá lluevan cosas,

como versos de amor, como sonrisas rojas

como un duelo de cielos, como puentes de lunas

como todas las cosas, como todas a una

Ojalá yo me pierda entre todas las tuyas

Ojalá todo esto se escriba en una historia

Ojalá llueva luz…ojalá lluevan cosas

Palabra de poeta

Si se aman las palabras

cuando chocan unidas,

dibujándo las olas

entre la luz del día,

si se aman las palabras,

ya se ama la vida,

porque esto que te digo,

esto es la poesía…

 

 

je t’aime

                       Hoy he escrito este poema, dentro de la serie de poemas dedicados a «mis fuentes», mis poetas visitantes y acompañantes  en todas y cada una de mis noches. Uno de los que vino pronto a mis noches, y en ellas se ha quedado para siempre, fue Paul Éluard.  Por eso le dedico este poema. En él, se me ha escapado un pequeño guiño a Lynch…😊.

 

                          je t’aime

Te amo por amar,

por la palabra hierba

creciente entre las risas,

tú fuiste el mensajero de mi pez dorado,

en la niebla fundida en aquel primer beso,

visitaste la rebelión de las estrofas,

en mi verso adolescente

y te quedaste, hasta hoy, entre las líneas

de todos mis poemas,

cómo no confesarlo,

je t’aime.

 

Te amo por amar,

en los frondosos frutos

que recalan nuestras bocas

y en ese verbo presente, infinitivo,

en siempre,

lo he dicho, para todas las nubes,

las sombras que tu creas enraízan

todas nuestras noches.

 

Te amo por amar,

je t’aime

No sin poesía

No sin poesía,

pudiéramos amarnos al atardecer,

cuando la hierba encuentra su verde insuperable,

y contar las piedras del camino,

buscando cualquier lugar al que llamar casa.

Pudiéramos conversar transformando,

la palabra curiosa, la palabra confusa,

la palabra enredada entre las rosas,

y tal vez, pudiéramos seguir amando,

cuando la noche alcanzase las cortinas,

desmorando los naipes en apuesta

sobre el gris neón de nuestros pasos.

 

Pudiéramos, sí, pudiéramos amarnos…

pero no sin poesía.

Rojo gravitacional

 

Los versos se conjugan

en rojo gravitacional,

cuando los planos

se abren,

finitos

sobre el lenguaje de la métrica.

 

Bajo el dominio

de la ley del bardo,

extrema poesía de tus brazos,

 tú y yo nos amamos,

como dos fotones

desplazados,

y es todavía más sonora

nuestra transferencia,

una fuente de manzanas,

en la curvatura de nuestras áreas.