Es suyo

Se levantó con una sensación extraña. No se le iba de la cabeza una idea absurda: Alguien había robado parte de su identidad y hoy se la devolverían. Se fue, inmediatamente, a mirarse al espejo. Era ella, sin duda, sus manos, su pelo, esas arrugas en el entrecejo. Era su casa, su armario, su baño, todo estaba igual ¿Y entonces qué era lo que no encajaba?

Se sirvió un café doble muy caliente y decidió olvidarse de ese absurdo pensamiento. Era un bonito sábado de mayo. Un paseo no le vendría nada mal. La calle de siempre, el portal de siempre, los vecinos de siempre. Todo igual. Le saludaban sin advertir nada extraño. Está todo bien, se decía sin cesar.

Pero como la intuición a veces nos alerta, lucía recordó una escena de hace muchos años. Una vieja, vestida de negro y de aspecto desagradable, le había pedido todo el dinero que portaba para hacer un ritual que le aseguraría- eso le dijo- su felicidad. Lucía obviamente se negó, y se dio la vuelta, mientras la vieja le maldecía.

Un cortejo fúnebre se acerca. La curiosidad le hace entrar en lo que parece un tanatorio. Allí, en una de las salas hay muchas personas pero sorprendentemente celebrando la muerte y no llorándola. Sobre un ataúd la fotografía de aquella vieja. Se acabó la maldición, decían.

Pasa, pasa, le dijo un niño de cabello rubio rizado de unos ocho años de edad, a mi me tocó todavía niño, tú has tenido que esperar un poco más.

Fuego. Llamas. Se desintegra el ataúd. Todos aplaudiendo. Lucía no da crédito a lo que ve con sus propios ojos.

De nuevo está en la calle, ya no hay cortejo fúnebre, ni ataúd, ni tanatorio, ni personas aplaudiendo. Lucía se vuelve a frotar los ojos ¿Pero dónde está ahora todo esto? Me estoy volviendo loca, pensaba, mientras al alzar la vista vislumbra como en un cartel publicitario, el mismo niño rubio, ahora muy sonriente, sujeta una pancarta entre sus manos: “Hoy comienza una nueva vida”

Con esa frase en la mente, sigue paseando, con una luz diferente en su mirada.

Te brillan mucho los ojos, le dijo un transeúnte desconocido. Por supuesto, contestó Lucía, “hoy comienzo una nueva vida”.

 

 

PD: No te quedes con lo negativo que te transmiten otros. Devuélveselo, es suyo y no tuyo.

 

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Cuento/ Conto

 

Pensando unha historia, lémbrame aquel conto

dunha dama triste e un trasno pequeno

Cal trasno e traveso, durmíase nun sobre

e escondía cousas, non se nunca onde

para que a dama cando as quixese

sempre as buscase, máis nunca tivese

A pequena dama xa desesperada

Imploraba ao trasno que sempre lixeiro

dáballe o achado, gañándose un bico

Algo imaxinado,  pouco mentireiro

Unha realidade que cambia dun brinco

toda tempestade e a cor do teu nome

Fica nos meus ollos, troquela esta sorte

Feixe que xa non sexa figura entre lúas

que vaga en desertos, ríos e torrentes

A pequena dama fixo luz en sombra

Torque de metal, transformada mente

aquel feo trasno convértese en neno

Din, aínda, se queres, durmido,

podes velos xuntos xogando entre o trigo

ou chapoteando nas augas do miño.

…………………………………………………………………………………….

Pensando una historia, me recuerda un cuento

de una dama triste y un duende pequeño,

cual  trasno y travieso,  dormía en un sobre

y escondía cosas en un sitio nuevo

para que la dama cuando las quisiese

siempre las buscase y nunca tuviese

La pequeña dama ya desesperada,

imploraba al duende que siempre ligero

le daba el hallazgo, ganándose un beso

Algo imaginado y algo de mentira

Una realidad que cambia y que rompe

Toda tempestad y el color de tu nombre

Mírame a los ojos, convierte mi suerte

Haz que ya no sea figura entre lunas

que vaga en desiertos, ríos y torrentes

La pequeña dama hizo luz en sombra

Torque de metal, transformada mente

y aquel feo trasno se convierte en niño

Dicen, todavía, si quieres, dormido,

puedes verlos juntos jugando entre el trigo

o chapoteando en aguas del miño.

——————————–

Cuento/ Conto

Pensando una historia, me recuerda un cuento

de una dama triste y un duende pequeño,

cual  trasno y travieso,  dormía en un sobre

y escondía cosas en un sitio nuevo

para que la dama cuando las quisiese

siempre las buscase y nunca tuviese

 

La pequeña dama ya desesperada,

imploraba al duende que siempre ligero

le daba el hallazgo, ganándose un beso

 

Algo imaginado y algo de mentira

Una realidad que cambia y que rompe

Toda tempestad y el color de tu nombre

Mírame a los ojos, convierte mi suerte

Haz que ya no sea figura entre lunas

que vaga en desiertos, ríos y torrentes

 

La pequeña dama hizo luz en sombra

Torque de metal, transformada mente

y aquel feo trasno se convierte en niño

 

Dicen, todavía, si quieres, dormido,

puedes verlos juntos jugando entre el trigo

o chapoteando en aguas del miño.

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Pensando unha historia, lémbrame aquel conto

dunha dama triste e un trasno pequeno

Cal trasno e traveso, durmíase nun sobre

e escondía cousas, sempre un sitio novo

para que a dama cando as quixese

sempre as buscase, máis nunca tivese

A pequena dama xa desesperada

Imploraba ao trasno que sempre lixeiro

dáballe o achado, gañándose un bico

Algo imaxinado,  algo de mentira

Unha realidade que cambia e que rompe

toda tempestade e a cor do teu nome

Fica nos meus ollos, troquela esta sorte

Feixe que xa non sexa figura entre lúas

que vaga en desertos, ríos e torrentes

A pequena dama fixo luz en sombra

Torque de metal, transformada mente

aquel feo trasno convértese en neno

Din, aínda, se queres, durmido,

podes velos xuntos xogando entre o trigo

ou chapoteando nas augas do miño.