9 de Marzo. Personas desaparecidas sin causa aparente

Hoy lo que tengo que contar habla de pérdida, de dolor, de impotencia. Del ir y venir por los pasillos de una comisaría, de los pasillos de los Juzgados, de los trámites, del desarraigo y la mutilación por la desaparición de lo que más nos importa, nuestros hijos. Quiero hablaros de aquellos que conviven con el dolor de no hallar respuesta, por décadas, desde aquel día en el que sus hijos no regresaron; aquel dolor desarraigado de quienes han constatado su pérdida, aquellos que sufren por saber a sus hijos secuestrados,  de la abuela que año a año compra ropa para sus nieta pensando en el día en el que la encontrarían, de aquellos que no saben qué ha pasado con sus familiares ancianos que un día desaparecieron desorientados, de aquellos que no encuentran su cadáver para poder enterrarlos, de aquellos que han sufrido las dramáticas y criminales desapariciones forzadas. Ayer fue el día de las personas desaparecidas sin causa aparente. No hubo una multitud. Unos globos tocaron el cielo de Madrid para recordarnos que la sociedad da la espalda al dolor, cuando lo que hay que hacer es abrir las puertas.

Desde hoy llevo una insignia que siempre me acompañará. Que todos los días sean nueve de marzo.

En la foto. Tú con tilde diacrítica porque lo importante es el pronombre(con licencia o sin licencia de la RAE)