Proyección

Cuanto más me imaginas,

más me alejas,

proyectándote entre mis densidades,

y todo es más opaco,

ilusorio,

el alea sin rumbo,

la bienvenida al caos,

entre la confusión de tus abrazos.

Cuanto más te imagino,

más te alejo,

proyectándote en mis oscuridades,

y todo es más difuso,

mi tierra se hace yerma,

y todas las rosas se marchitan

a la entrada de mi puerta.

Solo hace falta mirarse.

Las manos amantes

se moldean

para unificar sus nombres

en la primavera de los besos.

Muchas veces hablamos de las reglas del juego de la vida, si se pueden llamar así. Quizá una importante regla es no superponer imágenes. Imaginaros una fotografía que la superponemos y mezclamos con otra, no vemos nada claro. Pues todo funciona igual. La proyección psicológica puede ser negativa (proyectamos nuestros defectos o miedos) o positiva (proyectamos nuestros deseos o las cualidades que buscamos). Que esa proyección sea positiva tampoco quiere decir sea buena, pues si proyectamos en otro cualidades que esperamos y no las que tiene no le miramos tal cual es. Quizá no le estemos amando a él o a ella, sino a una ilusión. Si deseamos algo, tenemos una meta, y añadimos a esa meta imágenes de miedo o nuestras inseguridades, lo que veremos será confuso. Y así resultará complicado encontrar el camino para lograr nuestro propósito. Enfoca. Mira, observa. Vive, simplemente.

Viento

Me resulta determinante el viento,

cuando aletea hojas intuyendo,

que no hay nada que sirva de motivo,

para anclarme a la luz de tus sentidos,

un bucle de peldaños sin destino,

orientados al sur de mis tormentos.

 

Me resulta determinante el viento

Tú, estarás evadido en pensamientos,

mientras en mí solo cruje este lamento,

querer calmar todo el dolor que siento

y no poder hacerlo en el intento,

porque decirte no, es decirte miento

 

Solsticio

Son tus ojos el templo de los sueños

navegantes hacia sol

iluminando el atarceder más largo

en el solsticio de mis sensaciones

 

Te invoco en fuego

sobre la piedra milenaria

para que esta larga noche

y todas las demás noches

sean precursoras de tu bienvenida

amurallando el reto

destapando la luz

juramentando

la vibración candente del deseo

Una caja del deseo

 

Existe una caja sin dueño

en un corazón perdido

esa caja del deseo,

de aquel botón descosido,

de aquellos roces furtivos

y por furtivos perdidos,

de aquellas noches sin sueño

apresando sus latidos,

entre sentimiento y fuego,

en llama siempre prendido

 

Una caja del deseo,

alguien encontró la llave

en clave de amor herido

y atrapado entre  sus labios

ese corazón perdido

no teme ser confundido

y siente, porque está vivo

nunca es tarde, ya te digo.

para comenzar de nuevo

y vivir lo no vivido