Stand by

Hoy es uno de esos días,

stand by,

en el que los versos son pausa,

el método ficticio,

de un lienzo de impaciencia.

Las palabras derramadas,

las preguntas acumuladas,

aglutinadas

en el embudo de la incoherencia

sin persistencia interna,

en  rebelión externa,

impresionadas,

por la inexistencia de respuesta.

 

¿Oyes el viento ?

Presagio de tormenta.

Anuncios

Sin vuelta.

He soñado

una historia:

Las hojas, en correntía, sobre el rio

y un reloj apagado en una estación de tren sin pasajeros,

pero cuando he vuelto la mirada,

la claridad del día retozaba sobre mis manos

y dudé

como sigo dudando,

pueda recomponer sus páginas marchitas.

 

Parece misión imposible

mirar hacia atrás sin darse la vuelta.

 

Plantaré una palabra

sobre mi espalda,

el cuello de la botella no digiere

más acentos.

 

Versaré mi luna

para pedirme, a mí misma, indulgencia

sobre la gasolina incendiaria del recuerdo.

 

Los guijarros clavados en la arena de la vida

y qué salvaje el dolor cuando no duele