De inocentes, esmeraldas y “wabi sabi”

              Esta época sacrifica la inocencia a favor del marketing y el capitalismo tardío resulta algo así como un mounstro que devora los sueños más infantiles y los convierte en un cosmético o un perfume. A mi me sigue gustando la inocencia, esa mirada clara, la que se tiene cuando hablas a la persona, sin siquiera reparar en si su indumentaria es mejor o peor, la marca de su camiseta o  el lugar donde te encuentras.

             Este pensamiento me recuerda un libro que me impactó positivamente  sobre la filosofía japonesa del wabi sabi. Dicho de forma banal, el wabi sabi, es una forma oriental de apreciar la belleza en lo imperfecto.

            Curiosamente mientras escribo esto, veo en la televisión una imagen publicitaria de un anillo de diamantes, con un lema que dice algo así como “la belleza de la mujer que lo porta”.

              Lástima que nos falte esas miradas, inocentes, o las miradas wabi sabi( huidizas del lujo) para ver, en lugar de las piedras,  las lágrimas de sangre impregnadas en cada diamante, las lágrimas derretidas en las manos pequeñas que filtran esmeraldas. Lástima no volvamos de nuevo a la inocencia. Quizá tengan razón los japoneses, que para ello, debemos empezar por la contemplación de lo imperfecto.

               No me des esmeraldas, dame una sonrisa.

 

 

Lo linda que es tu cara

( Para esos pequeños seres que nos hacen felices con su presencia. Para todos los niños del mundo)

 

Yo ya  no tengo palabras

ni días de la semana

para decirte te quiero

cada vez, cada mañana

Yo me he quedado sin habla

sumergida en tu mirada

en un solo pensamiento

y es lo linda que es tu cara

Eso es todo lo que siento

y quizás lo que esperaba

tropezando los momentos

entre tu infancia y mi calma

Yo soy el sol que te arropa

y tú la luz que me embarga

eres la fuerza que arranca

cada noche mi esperanza

Son tus ojitos de niño

y lo linda que es tu cara

que me cobijan y sanan

aunque esté desesperada.

Y es que no tengo palabras

ni días en la semana

para decirte te quiero

cada vez, cada mañana

y lo linda que es tu cara.