Versos

Y quién te dice a ti que el alma vuela

buscando claridad, la luz del día,

para no hallar su paz y la alegría,

y se afana en perder mi primavera.

La memoria no es ya cosa certera,

lamento compartirte, vida mía,

y otrora que tu elijas otra vida

olvidarás a aquella que tuvieras.

Será leyenda, pues, lo que tu viste,

en regresión no servirá el consuelo,

por aquello que fue y tú no fuiste.

Por eso amado mío, tu resiste

atrapa realidad en este suelo,

y no dejes aquello que rompiste.

Dame, amor, un beso en este duelo

 apaga mi pasión por un instante,

y sean hoy tus brazos mis amantes,

recuerdo de sonrisas, lo primero.

Hagamos de lo nuestro, nuestro cielo,

no me seas tan terco y tan pedante,

yo no quiero promesas tan distantes,

ni esas transcendencias de alto vuelo.

Quiero abrazos pegados a los míos,

tus labios en mis labios y la risa

por compartir la tarta y el abrigo

no poderte decir que tengo prisa

porque tú serás ya mi desvarío

por encima del aire y de la brisa.