DUENDE

Puedo verte

asomándote,

a la barandilla de mi mundo

desde la estrella de tus ojos.

 

La hierba tiene sonidos

que se escuchan,

cuando las hadas duermen

y la ropa se tiende sobre el campo

blanqueándose.

 

La tropa de los duendes,

escuadra victoriosa,

en el duermevela de las cosas,

desordena todos las cortinas,

tumultuosamente,

sobre el tendedero de la noche.

 

No hay duende que no comprenda

que este universo

tiene, a veces, una belleza indescriptible.

 

El agua de la vida reclamando,

el renacimiento de mis notas.

 

 

Anuncios

El mago

 

Veo en las paredes tus paisajes,

y como los recorres,

quien te espera

y  quien te desespera.

En los juegos de manos,

la carta que no llega,

el anhelo

de la magia,

trepidándote la mente.

Tus ojos discurriendo,

la corriente milenaria de las sombras.

 

 

Soy el arcano sin rostro

desplegado en todos los fotogramas,

la revelación de tus temores

el fuego fatuo,

la bengala,

que te hace creer

la proximidad de tus bosques,

el as de corazones,

sobre todas las caras de mis dados.