El cuchillo de la posmodernidad

(In memoriam  del poeta José Angel Valente)

 

Hoy es un día de aquellos

que tus palabras son martillo de mis dedos,

recuerdas,

“  me he despertado como siempre, con un cuchillo clavado

y nadie ha consumado mi homicidio”,

los vientres ya no yacen junto al mar,

y en una caja fuerte se guarda la promesa

de una auténtica vida.

Voy mirando las calles

buscando tu lugar,

ahora,soy yo, la que doy vueltas

a ese cuchillo enfermo, engatillado

imaginario, traslucido, indeterminable

quizás siempre ausente

y tan presente

en las llagas que cubren nuestras bocas

 

Y seguimos aquí,

con los cuchillos suicidas

inmolando nuestro siglo

y las cicatrices de nuestras caras

en las humedades de las cámaras.

 

Todo es susceptible de empeorar,

el fulgor posmoderno fagocita los óvulos

de las generaciones de poetas

anti-materia

Los que de la posesión hacen un rito

y buscan su mejor posición en su tenencia

Obvian que la materia es lo más irreal que encontramos

Y que si yo soplo su intranscendencia

se quedan desnudos bajo la nada.

 

Los que saben hacer de la emoción un triunfo

y centran sus energías en el sentimiento

aún, siendo más puros que los anteriores

pierden su transcendencia en la delimitación de su ego

 

Los que saben comprender la paz de la simplicidad

Sobreponiendo el aliento entre bastidores

Esos  son poetas.