Hace tiempo

Hace tiempo que no te escribo

con todas letras del abecedario

Hace tiempo

que no te digo

que anhelo tu tacto

tus ojos

asombrados

y esa forma de decirme que me quieres.

Hace tiempo.

Contraseña

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Mi única contraseña

son tus besos,

porque tú eres

la temperatura de mi pensamiento.

Pirotecnia

La pirotecnia tiene un efecto incalculable

sobre la causa de mis desconciertos.

No dañar a nadie,

Neminen laedere,

Yo soy real,

no estoy muerta,

no estoy viva,

soy un fantasma,

expectante

a esa imaginaria del recuerdo,

esa resistencia a ser olvido,

en la revolución de los incendios.

 

Las cenizas siempre saben amargas,

lástima

que no prefieras el fuego.fire-2842647_1280

Atemporales

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Cuando me besas

tus ojos visitan los míos

y  se sueñan en tiempo infinitivo,

para recordarse en el presente

Por eso, es tan fácil amarte.

 

Cien vidas

Precisaría cien vidas,

o quizá mil,

para que pueda ver rutina en tu sonrisa.

Y sin embargo,

no preciso ni un segundo sin ti,

para contar mil vidas.

Momentos

Te amaré esta noche,

igual que la primera,

o que la última.

Te amaré

en el espacio abrigado de los besos

y en el reflejo de la luna.

Puede que nuestro amor no sea eterno,

pero sí lo serán nuestros momentos,

regalados,

en la extrema poesía de tus brazos.

 

Resurrección

Una suerte de luz,

invadiendo

la oscuridad de mi  letargo.

Me perturba

que mi noche siga oliendo a tí.

El recuerdo, subrepticio,

traiciona mi mirada

y te reinventa

sobre el techo iluminado de mis ojos.

El teclado ya no es un refugio en blanco.

Una iluminaria de letras

forma tu nombre

Si hay resurrección en la verdad.

la verdad,

es que te sigo amando.

 

 

 

Perpetua-(mente)

Doctorándome

en tus ojos,

retándome

en el atardecer de tus labios,

perdiéndome,

en el entendimiento de mis sentidos,

habitantes,

de la perpetuidad de tus recuerdos.books-1245690_1280.jpg

NUNCA

Nunca se vive lo suficiente,

cuando la enredadera de tus besos,

se pega al horizonte de sucesos.

Rojo gravitacional

 

Los versos se conjugan

en rojo gravitacional,

cuando los planos

se abren,

finitos

sobre el lenguaje de la métrica.

 

Bajo el dominio

de la ley del bardo,

extrema poesía de tus brazos,

 tú y yo nos amamos,

como dos fotones

desplazados,

y es todavía más sonora

nuestra transferencia,

una fuente de manzanas,

en la curvatura de nuestras áreas.