Buscar un sitio

Buscar un sitio, abrir, las puertas de la casa

donde el sol de abril se cuele en la ventana

ordenar los armarios, repararse en la cama

y arroparse de sueños temprana la mañana

volver, volverme a mí, regresar de la nada

sentir lo que sentí, con la mirada franca

buscar un sitio al fin que rebosante en calma

me traiga del ayer los trozos de mi alma

y ser la que yo fui, amara lo que amara

sufriera por sufrir, o dejara en mi almohada

aquello que perdí en tardía batalla

buscar un sitio, abrir, las puertas de la casa

sentir lo que sentí, amara lo que amara

 

 

 

Me dueles

Me dueles

Reiterándote en pensamiento

Enmarañando mis verbos

Invalidando mi respuesta

Me dueles

En ese infinito porcentaje

En la cascada oscura

De ese fluir a nada

desde nada

Me dueles

Tus labios son espadas lastimeras

Pretendiéndome

Tú no sabes

Que ni siquiera necesitas dañarme

porque me dueles.

Puede que sea amor

 

Puede que sea amor

y amor del bueno

si cuando le miras

se abre un mundo de asimetrías conciliables

suave asintonía

acariciándote, acariciándole

en el compás violeta de vuestros abrazos

Una pausa a la luz, entregado imperio

del pautado desorden  del que brota la vida

Puede que sea amor, tal vez

amor del bueno

 

Solsticio

Son tus ojos el templo de los sueños

navegantes hacia sol

iluminando el atarceder más largo

en el solsticio de mis sensaciones

 

Te invoco en fuego

sobre la piedra milenaria

para que esta larga noche

y todas las demás noches

sean precursoras de tu bienvenida

amurallando el reto

destapando la luz

juramentando

la vibración candente del deseo

Precesión

En la precesión de mi memoria,

hacia los 360 grados de tus noches

reencuentro el aroma de tu ropa,

la bendición estrellada de Centauro

sobre la incesante cascada de tus besos

 

Permuto hoy este grado y aquel día,

un trueque sobre el eje de los tiempos

en búsqueda del sur de tus miradas

y siento todavía que te quiero