Nadie especial

No soy lluvia imborrable

sobre el calendario

de tus días de invierno

No te diré que soy imprescindible,

ni siquiera aquella frase.

tan manida,

de que nadie te querrá igual,

no te inundaré de post-it la ventana

ni haré de un corazón mi estado del WhatsApp

no encargaré una cartelería,

una foto prendida, tampoco una postal.

con un te quiero.

Yo no soy nadie especial,

soy igual que cualquiera

y por eso,

solo puedo prometerte,

Amarte,

hasta que la luna

torne en cordillera

todas las llanuras,

Amarte,

hasta que las estrellas

coronen de amapolas

la galaxia muda de los besos.

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Constelaciones

Las constelaciones de tus caricias

sobre mis puntos cardinales,

indicación al oeste, sugiriendo

que todo estará bien un nuevo día

Añoro tus mensajes apostados

en el alféizar de mis sensaciones

Inopinado azul en el blanco techo

en el que se describen nuestros versos

conjugando en sol un solo verbo,

amándote y amante, amor y amado.

 

 

¿Y si hacemos un bosque? de sonrisas

Y si hacemos un bosque de sonrisas

para des- atrapar el desaliento

en cada tramo, puente, luz del día,

ese bendito espacio entre tus cielos

desde el atardecer de mis visitas,

el opulento vino de tus besos

y la salvaje templanza en poesía

¿Y si hacemos un bosque? de sonrisas

 

 

Golpea orgullo

Golpea el orgullo la franja de la impaciencia

la delimitación de tus fronteras

demandando la propiedad de sus besos

Golpea orgullo al amor en solo un gesto

como trueque de un brebaje intoxicado

por querer ser norte, sur, espacio, huella y este

derrotando la luz de su cintura

Golpea tu orgullo cuando ya ni puedes

vestir un recortable de sus pensamientos

porque nada se debe y nada se encuentra

en el imperio agonizante del reclamo

otrora reivindicante fatuo

de lunas impenitentes de verano