Amor a primera vista

 

Madrid en plaza, las notas en el suelo

simulando gaviotas  en  vuelo

y un rastro de palomitas

que siguen a un papel agitado por el viento

 

Él pidió una taza de café,

ella temblaba al recoger los vasos,

en la terraza de un bar, a mediodía,

 

Se miraron,

se perdió en el laberinto de sus ojos

y jamás quiso buscar otra salida,

iluminando Madrid.

En un solo abrazo, abarrotando

de calor el hielo de  sus sueños

 

 

 

 

Poesía es amarte

Poesía es rozar tu piel cuando anochece,

demandando tu oleaje,

la indomable marea de la insurgencia,

al reto de tus ojos,

al abandono de nuestras sensaciones

sobre el tapete de los sentidos,

la rebelión de las formas,

la locura

de las notas,

los sonidos

que encabalgan tu nombre

sobre el mío.

 

Poesía, sí,

poesía es amarte.

 

 

 

 

Luna roja

Luna roja sobre el cielo

iluminando la casa,

umbral del grano que nutre

esa pasión que nos ata.

 

Oro de vides erguidas,

secreto que las encierra

luna de vino teñida,

encaramada en la tierra.

Invierno

Agarrarse los ojos

y las manos,

con los bolsillos vacíos de impaciencia,

observando

como cae la lluvia sobre el patio,

alborotando el sumidero,

el sencillo rebrotar del agua,

la pauta caótica de sus elementos,

mientras tú me miras

y yo pienso,

que deseo abrazar tu piel mojada

en la excelencia del invierno.

Tinto

Un racimo de uvas negras,

matizando mis labios,

mientras el viento,

mece las cepas

espaldera de vides,

hacia el concierto de la naturaleza

 

Pies descalzos

molturando los frutos

como una invitación

a la inauguración del mosto

ese vino tinto

de nuestros presentes besos

 

Hay veces, que el océano se pierde

Hay veces que el océano se pierde

en un concierto de liras encendidas,

las estrellas no encuentran acomodo,

el cielo se oscurece

y se acelera ,

el ritmo de la tierra,

murmullo entre las sombras desoídas.

en imponente y ciclónico universo.

 

Hay veces,  que el océano se pierde,

agitando la arena de mis ojos,

y todo está callado,

enegrecido

en el compás errante de tu nombre

y el dolor penetrante de tu ausencia.

 

 

Nada es igual que ayer

Porque nada es igual que ayer, estribillo incluido

 

Nada es igual que ayer,

al menos, como hoy lo ves,

lo que se va y lo que viene,

lo que fuiste y lo que tienes,

Nada es igual que ayer

Diferentes perspectivas

se disipan cada día

y aquello que te dolía

ya no te vuelve a doler

Y la luz que hoy alimenta

los rincones, las macetas,

la que tu cuerpo perfila

entre tonos violetas,

se tropieza en tu cintura

y tus brazos ya no dudan,

es el amor el que augura

y destierra la amargura

por aquello que se fue,

porque nada,

nada es igual que ayer.

 

 

 

En lo que no me dices

Hoy el papel me sabe a chocolate amargo

esa sensación que me deja tu pregunta

cuando comprendo  en lo que no me dices

lo que sí me dices, entre líneas

 

 

Este papel que sabe a chocolate amargo,

por mucho que la caja de bombones

lleve forma de estrella,

espesando mi pensamiento

 

No se desdibuja mi nombre

No hay destierro de agujas para coser mi piel

no lo creas,

no tengo lástima de mí,  yo voy de asueto,

hace tiempo que he arrojado al vacío el corsé de mi tiempo

Tengo lástima de ti, porque te mides

en los centímetros de mis desgarros

 

Curioso es el amor que se proclama,

cuando las luces abiertas al día

niegan, en lo que no me dices,

la sinceridad de tu palabra

 

Y es tan absurda tu medida,

tan doliente,

que no podré ser cómplice de nuevo en tus miradas,

por mucho que la vida,

me traiga flores con tus manos abiertas

envueltas en colores

 

 

 

Atraparme a ti

Quiero visitarte con mis versos

dibujar todos tus recorridos

idearte en el pliegue de tu boca

transmutando sentidos

atraparme a ti y desviarme

convergente y presente

los días y las noches de delirio

sobre la encrucijada de mis ojos

 

 

 

Donde los tejados se cruzan con el suelo

 

No hay espejo de luz en la palabra clara

pues no se necesita más luz que la mirada

 

Donde los tejados se cruzan con el suelo

se cierran los destinos apalabrando cielos

donde todo es posible el buscador de sueños

que se quedan prendidos del amor que es sincero

agita ya sus nubes abrazando de nuevo

y descuelga en las horas ese simple te quiero