La semiótica de los labios.
el signo,
aliquo,
mar abierto,
ese inmenso oleaje que imanta tu boca,
desperezándose,
marcando la horizontalidad de las líneas
sobre las que escribir nuevas frecuencias.
La semiótica de los labios.
el signo,
aliquo,
mar abierto,
ese inmenso oleaje que imanta tu boca,
desperezándose,
marcando la horizontalidad de las líneas
sobre las que escribir nuevas frecuencias.
Un racimo de uvas negras,
matizando mis labios,
mientras el viento,
mece las cepas
espaldera de vides,
hacia el concierto de la naturaleza
Pies descalzos
molturando los frutos
como una invitación
a la inauguración del mosto
ese vino tinto
de nuestros presentes besos
El poeta recuerda sus comienzos en España, nos habla de poesía, de no poesía, de vivir el momento. Una entrevista entrañable llena de anécdotas.
El último aliento. Huerga y Fierro Editores.
Rastrear tu sonrisa,
rebuscando,
la redondeada trufa que se asienta,
entre las raíces ocultas de tu boca
Resulta complicado no mirarte
desde la complicidad de todo anonimato,
levitante, ausente, omnipresente
en la superficie imantada del deseo.
Hay un subsuelo
Indescifrable,
que amarra las ramas
que enraíza
el aire más preciado de este invierno
un detenido aroma que principia
cada mañana
destapando
todos nuestros amaneceres.
Resulta complicado no quererte
mar abierto, oleaje y catarata
sobre el frondoso paisaje de tus ojos.
En la otra realidad//
en paralelo
zigzaguean las posibilidades
Y puede, es posible
que en el bosque no se encuentre el lobo
o quizás ya esté muerto
o estando vivo
sea quien lleva la cesta a la abuelita
para cobrarse una mísera propina
con la que perderse en alcohol en la primera taberna
en la que el cazador le espere para jugar al tute
y cobrar su mala suerte en los dardos de sus ojos
Puede, incluso, que la abuelita sea el cazador
y que caperucita nunca haya recorrido,
ningún tramo con una capucha roja,
porque su madre se la tejió verde camuflaje
el día que fueron a elegir las lanas
para mimetizarse con los árboles…
En paralelo
como gajos de manzanas asadas,
en las hebras de una naranja,
en las cerezas
que habitan en mi boca
tu beso puede ser aún todavía más intenso.
Era cómodo el tejido, de seda y nácar
sobre la temperatura de su rostro,
auditorio de rosas sobre su cuerpo
en la desnuda inocencia de todo relato,
fueron felices y comieron perdices,
y quizás mancharon sus labios
con chocolate negro y naranja amarga
quizá,
era demasiado cómodo entretejer telares,
cada mañana abierta, para deshacerlos,
encajando las palabras entre sus hilos
el ensayo repetido,
la ruta conocida
la caja de zapatos en el suelo,
Era demasiado cómodo
quizá por eso,
nunca acudió a esa cita,
pirateando los sueños,
con la bandera negra de sus sensaciones
prohibidas.
Siempre he pensado- y sé que es difícil- que las relaciones sanas tienen que tener un espacio de tregua. Incluso que es bueno que sea un espacio físico, en donde poderse purgar y hablar sobre los conflictos, dejando fuera de su puerta al orgullo.
Un espacio pequeño.
un cajón de comienzos
en un rincón de invierno,
iluminado, abrigado
de sol intenso,
de fumata blanca,
de basta ya,
de estoy contigo,
de te comprendo.
Una terraza para avistar estrellas
y un telescopio hacia tus paredes,
un micrófono de viento,
las ondas de la luna,
navegándote
y navegándome.
Conectándonos.
Solo pido
un espacio pequeño,
un rincón para la tregua
sin trincheras,
la caja de resistencia,
la caución,
la garantía,
poder abrazar tus olas,
un espacio entre las dunas,
un dique hacia tu mirada,
una escalera de hojas,
la chimenea encendida,
otro punto de partida,
por turbulenta que sea
la fuerza de la marea.
Porque no existe ninguna razón,
ni mandato que imponga los motivos,
porque no existe techo a los sonidos
ni firma, ni cláusula, ni pacto,
que me impulse a rodear tus manos
abarcando infinitos.
Porque no te necesito,
Te amo
Con texto de charanga y pandereta,
con pose de profeta:
He aquí quien dice ser poeta,
porte acabado, en suma, maquillado
en las trincheras de nuestro desconcierto,
que ya va a comenzar, en un momento.
Abre el telón y esto es una espuela
para seguir el guión aunque no quiera
Que no me digas que esto no es cosa buena
Nos vamos a reír, esto es nuestro poema.
Atroz el espectáculo y más atroz la escena
El arte con mayúsculas se me perdió en la espera
¿Y si volvemos todos a la escuela?
APLAUSOS, como no
Y yo, me salgo fuera
El poema de hoy es una alabanza al lenguaje del universo y a aquellos científicos que intentan descifrarlo.
El título está en el medio( aunque no lo parezca) para delimitar dos fases simétricas, aparentemente dispares. Entender la simetría de su tempo, oculta simetría, dinámica simetría que abraza la interrelación entre las fuerzas que interaccionan en el universo.
Oculto mi universo entre ropajes
para comunicarme entre los hombres,
puede que todavía esté intentado hablarme
para recomponer mis densidades
TU DINÁMICA SIMETRÍA
No puedo sino reconocer que te preciso,
me he acostumbrado al tintinear de esos pasos
y ese ruido asonante sobre mis oídos,
tan vibrante como las siete vidas.
Debes comprenderme, no es sencillo,
no existe un teléfono entre las dimensiones
y resulta complicado descifrar mis algoritmos.
En la batalla constante entre los cielos,
no hay trinchera que no responda a tu dinámica simetría
Gravitar es el idioma de tu fuerza
No hay teoría del todo,
que no lleve escrito tu nombre.