Nada es igual que ayer

La vida, a veces, nos sitúa al borde de un precipicio. Y nosotros, no pocas de esas veces, no nos ayudamos mucho, embaucándonos tras la queja o la desesperación. Para esos días recupero un poema que escribí hace tiempo.

 

Nada es igual que ayer

al menos, como hoy lo ves,

lo que se va y lo que viene,

lo que fuiste y lo que tienes,

Nada es igual que ayer

 

 

Ves, tu cuarto, huele a menta

y esa luz que hoy alimenta

los rincones, las macetas,

y que tu cuerpo perfila,

entre tonos violetas

se tropieza con las lilas

que asoman a tu cintura,

lo ves, ya se fue la duda

y también esa amargura

Nada es igual que ayer.

 

Porque el dolor ya se fue,

al menos como hoy lo ves

Nada es igual que ayer.

Pantalla del sueño

 

 

En un tiempo que rompe las pantallas del sueño,

Yo te busco, te anhelo, te deseo y te encuentro,

siempre somos los mismos, en guiones sin dueño

una huella de amor en instantes distintos

de recuerdos prohibidos, recordando su ausencia

una mano entreabierta, una puerta perdida

la palabra que acierta, un sonido, un suspiro

de la vida que crece, en instantes distintos.

Nunca es tarde

Allá en el lugar a donde  van los sueños,

se encuentra aquel  tú  tuviste un día

¿Recuerdas? Se repetía,

en todas las tardes nuevas de tu infancia

y te sentía…

feliz imaginando cada historia que contabas

sobre las ramas de los árboles,

grabando las palabras,

como conjuro de ventura y realidades.

 

Eras aquel actor que exprime el tiempo salvaje,

aquel que no rinde cuentas al oráculo,

libre de cualquier ruta de viaje

sin rumbo definido en cada paso incierto.

 

 

Allá en aquel lugar a donde van los sueños

Se encuentra áquel, si, tu sueño

yo ya lo recuerdo:

Alzar los ojos y a pulmón abierto,

sentirse pleno sobre cualquier desierto,

Volar, soñar, seguir al fin al cabo y no rendirse,

Vivir infinitivo, marcado y siempre nuestro

 

Allá en aquel lugar donde se van los sueños,

Existe todavía,

Aquella caja de metal  que lleva tu nombre

Y aunque quizás hayas perdido la llave

No importa…

hoy te la traigo, subliminalmente en este verso

Agítala y deja que se expanda el cofre de deseos

Si olvidas tu miedo

nunca es tarde

para cumplir aquello que queremos

 

 

Impaciente de ti

Impaciente de ti, abrazada a la puerta

espero tus noticias, en esta casa nuestra

que ayer fue de tu piel  y hoy es de tu ausencia

Jugando con la luz, en esperanza impuesta

te llamo, no me escuchas, quizás ya me contestas

iluminando lunas  en la arena desierta

Impaciente de ti, impaciente y a tientas

observando la luz, abrazada a la puerta

Binarias

           Algunas veces una estrella son en realidad dos, a veces brilla una, otras veces la otra reduce la curvatura de su luz, hasta llegar a la fusión. Me gusta la metáfora para describir el amor.

 

Fusión y traslación

en órbita confusa

me dibujo en mi rostro

cual sistema primario

para retroceder

mínimo secundario

a tropezar tu piel

Ligero recorrido

de este eclipse binario

que forman tus latidos

Aun lejos de mi vientre

Aun pasado el solsticio

Aunque no pueda verte

Quizá nunca te has ido

Pues algo queda dentro

en todo lo vivido

La curva de tu luz

en giro compartido.

 

 

 

 

Un espiral pequeño con un lazo

Un espiral pequeño con un lazo

la flor que olvidé de madrugada

los suspiros que quedaron en el suelo

y la promesa de volver mañana

el alma dolorida en esa pausa

finita e ilusoria de los besos

de oráculo incierto en la palabra

y sonido de amor agreste en roca

Receta milagrosa para el verso

que todavía atisba una esperanza

entre el azul del día que converso

va calmando la sed de tu mirada

Un espiral pequeño con un lazo

y la flor que olvidé de madrugada

Amigas

Para una amiga muy especial que cumple hoy años, y para todas las amigas

 

Ser amiga es saber

que aunque pase el tiempo

ya vengas de lejos

aun debas irte

siempre habrá una taza de té

una conversación

un puente de palabras

Ser amiga es

compartir noches, compartir días

risas, fuegos, lamentos, brisas

y por muchos vendavales,

aun vengan cíclopes de hielo

encontrar el abrigo

atrapar el consuelo

tejer sueños de nube

siempre en vuelo.

 

Sin temer amar


      Amar sin temer amar

     sin medida y sin respuesta

     en la mañana encendida

     de aquella sonrisa esquiva

     con cierto aroma de menta

     Amar, por amar amando

     amándote en cada esquina

     como presa fugitiva

     pasionaria y decidida

     mendigante de tus besos

     claudicante, cual posesa

     a tus brazos de tormenta

     Sobre el mar ser la marea

    que te cubre y te alimenta

     amarte en definitiva

    cualquiera que sea el día

    amar por amar la vida

He aquí de nuevo, tú

Podríamos afirmar que cada libro es un reto, una puerta abierta a un mundo diferente.Pero hoy curiosamente en lugar de realizar alabanzas a la magia de la lectura como sería propio, me sumerjo en las augas de la inquietud, para recuperar un poema escrito hace un año sobre la «belleza» de la superación del fracaso. Porque todo resurge, tú también lo harás.  He aquí de nuevo, tú.

 

Ruptura, desesperación, salto, vacío, noche

Digerir el sinsabor sin tener edulcorante

Destronarme y destronarte.

Ya no hay espacio en este papel

ni tinta para rellenar otro capítulo.

 

Es curioso,

en estos momentos de desolación

también hay quietud,

la observación serena del movimiento impropio,

queda reflejada en la fotografía de mi historia.

Y no es resignación ni abandono,

es confianza

en que la fuerza de la vida irá retomando mis pasos por segundos

en mis propias manos dibujando

una nueva cabecera a este tiempo

transformándolo en arco iris de sonidos

 

Dicen que el recuerdo es selectivo

aún así conservo

el retrato de una herida sobre mi cuerpo

para decirme y para decirte

que no hay ruptura, ni desesperación, ni salto, ni vacío ni noche

que no pueda recomponer el universo,

en trompo, rotación y precesión constante

luna de mis soles trasmutada

 

Y he aquí, de nuevo, tú,

sobre los polos,

majestuosamente humano y poderoso

 

Terapia

                No resulta facil superar un bloqueo emocional. A veces nos refugiamos en nosotros mismos, aislándonos; otras, aunque hablamos del problema con otro, seguimos aislados. Pienso que solo se puede avanzar si nos permitimos escucharnos, de verdad, a nosotros mismos.

 

      Neurosis/ bloqueo

Mi problema en una caja

siempre cerrada

Mis pies se resienten

porque me duele andar

porque me duele hablar

Para qué abrir los poros de la piel

Para qué desgarrarse

ante un tibio espectador de recetario

Si soy yo, quien no me escucho

Soy yo el que no me escucho

Soy yo, sí, el que no me escucho

Neurosis/ desbloqueo

Una nube sobre una pintura infantil

Los pájaros vuelan en tiza amarilla

La casa, la ropa, los zapatos con cordones

Un calcetín tendido en una esquina de un papel

Revuelvo mis secretos, crezco entre los girasoles

Retozo entre la humedad de la hierba

Y me permito vivir