Despejando la Y

Hoy no tienen sentido las metáforas,

el cielo está bien gris,

y yo ya no sé hablarte,

digamos,

que te desconozco,

que tú me desconoces.

 

Hace tiempo que cambié mi foto de perfil,

aquella de la playa, tú te acuerdas,

cuando pasear era ejercicio de profetas

en la fotografía del futuro,

restaurándonos,

el sol en aguacero

y aquel viento,

ligero,

empujando las nubes.

 

Tú ya no me hablas de aquel mar,

batiéndote la frente

y yo he dejado de nadar contracorriente.

 

Y aun así,

permíteme que te haga una última sugerencia,

aunque el tiempo no nos devuelva,

aquellos segundos no pensados

seamos rebeldes al despejar la “Y”

entre la libertad de las incógnitas.

 

 

 

Anuncios

El cambio necesario

 No hay mayor demencia que hacer siempre lo mismo esperando obtener resultados diferentes( Estein)

Mudar la ropa

como las alas de mariposa

para volar a un mundo alternativo

quebrar y requebrar los pasos, detenidos

para mirarnos de nuevo, en positivo

volvernos a escribir

volver a vernos

Amarnos al fin,

sin atropellos

hasta que la mañana

despierte la piel a los sonidos

de la ciudad trepidante y ser nosotros

cascada y maremoto,

sobre la barandilla de los rascacielos

bendecidos por la iluminaria

de venus

en una noche de verano.