Preguntas

(En lo más pequeño hay una semilla del todo)

Preguntas y es mitad de la respuesta,

Quién hallará la luna entre sus ojos

Quién encontrará huella sin la resta

que imponen los senderos de despojos

de ese yo que se siente empobrecido.

Quién, encendida llama de la infancia,

hallará ese sonido enmudecido

y será uno, y aún más, en su sustancia.

Y quién podrá para sentirse vivo

Quién lavará su rostro blanquecino

en el fuego del verbo que en dativo

aventará su grano sin molino

para sentirse pleno y renacido

y no tenerse nunca por cautivo

porque libre será y fue bendecido.

Preguntas y es mitad de la respuesta,

la que reside en ti, donde se encuentra,

en la letra del nombre ya perdido

crecerá tu semilla en abundancia

ignorante de que ese es su sentido

y también alegría en su ganancia.

Preguntas

Para siete cabezas, las siete diademas

¿Las sitúas?

el juego apocalíptico

la baraja,

acaso

¿No es el atardecer de las sonrisas?

Inmaculadas en blanco, tan perfectas

tan fuera de lo humano

¿Y a qué vengo?

ausente, imperfecta, incombustible, inagotable

la llama de los verbos.

No  soy costilla, ni mitad

siempre tuve demasiado fango entre mis manos

para modelarme a la medida,

en un milenio en que pierden fuerza las ventanas

y hay un hedor radiactivo en los profetas.

 

¿Conversa?

Sí, devota de tus mares,

a ti te creo,

porque eres puro hidrógeno,

y aun conservas,

el olor de todos los principios,

todavía pervives,

en el amanecer de los amantes

 

He nadado en tu rio, me he perdido

en todas sus riberas,

He habitado en tus poros

Y sí, yo te creo,

salvador de lunas,

artificiero de soles azulados,

porque la única respuesta que imagino,

se llama Poesía.

Un latido más

 

Para comprender qué esconde la vida

Un latido más es la Poesía

Golpe en el recuerdo, apretando el día

sobre el flanco hiriente de cualquier partida,

rechinar de dientes en melancolía,

todo se retorna, cuando detenida

ves que vuelve todo lo que no vendría

pensando en traer lo que ya tenías

y crees sentir lo que ya sentías

buscando en las olas el rostro del día

un paso al oeste, el sol en cuadrícula

brújula convexa en punto y deriva

un latido más, es la poesía.

Versales

Cuesta trascender, y en nuestro abismo, siempre es imposible la respuesta.

 

Precipitarse

Sobre las grandes preguntas

Para reconocerse

Maleable a todas las respuestas

Es tanto el miedo al vacío

Que me vale

Cualquier réplica

 

Sobre la curva de mis pensamientos

Va ondulando la vida

Perder por no perderse uno mismo

Unos altos vuelos para una mariposa

Entre las versales del abismo

RETANDO A DIOS

            Desde las Religiones, desde la Filosofía, desde la Ciencia, desde la Poesía, buscamos explicaciones a la existencia. Este poema pretende ser un homenaje a aquellos que trabajan incesantemente en encontrar respuestas, y también, un canto a la propia existencia.

 

Retando a Dios

Crear un universo

Sin coherencia, vagando a la deriva

Función impar en plano dividida

cual luz azul perdida en la materia

Agreste al ruido, en la  fisura abierta

que entrelaza las nubes en la niebla

Buscando explicación

y siempre a tientas

 

Retando a Dios

buscando implicaciones

y comprender la huella revertida

por  gravedad  en densidad y deriva

la contracción al punto de partida

hora de ayer, en suerte revelada

como un atisbo de sol en la mañana

 

Retando a Dios,

Creando un universo

aunque parezca extrema la inconsciencia

quizás es el gran tributo de la ciencia

 

Y poco a poco, tomando ya conciencia

Permítanme, esta vez, esta licencia:

No hay nada casual de la cadencia

en este carrusel de la existencia

 

 

Vayamos, pues, en giro introspectivo

Hay que girar, sin detener rebote

a 180 grados en pivote

y si al final, no hay nada que derrote

este carrusel, ni viento que le sople

en todo caso, nos será divertido

diremos que hemos sido entretenidos

ya sea para bien o a quien le importe