Dulce tu queja

             Este poema no pretende ser una réplica de su homónimo, que es insuperable, sino un homenaje y recuerdo a ese gran poeta.

 

La solitaria rosa de tu aliento,

un soplo sobre el cuello y en silencio,

regresiones de miel en entretiempo,

pies mojados, mejillas y tu acento.

 

La sanitaria rosa de tu aliento,

remolino de luz, ya te presencio,

con el barniz de azúcar de tu lienzo,

y en las notas de copla de este verso

 

Todo recuerda a ti, oculto mío

decorando las aguas de mi rio

correntía en la vid del sentimiento.

 

Todo recuerda a ti, dulce tormento

enajenado otoño de tus bríos,

que se versa en abril por un momento.

 

Soneto

Mi amigo me pide haga un soneto

no soy el gran Lope ni él Violante

y aun así con rimas consonantes

yo ya voy terminando este cuarteto

 

Ahora qué, tú me dices expectante

recurrirás a aquello del aprieto

aun así, si me guardas el secreto

finalizo estos versos cuanto antes

 

Poco a poco ya viene este terceto

amanece el noveno en este instante

cuando quieras me gano tu respeto

 

Quizás no te ha sido impresionante

tal vez vayas creyendo que completo

ya tienes tu soneto aquí delante