Versos

Y quién te dice a ti que el alma vuela

buscando claridad, la luz del día,

para no hallar su paz y la alegría,

y se afana en perder mi primavera.

La memoria no es ya cosa certera,

lamento compartirte, vida mía,

y otrora que tu elijas otra vida

olvidarás a aquella que tuvieras.

Será leyenda, pues, lo que tu viste,

en regresión no servirá el consuelo,

por aquello que fue y tú no fuiste.

Por eso amado mío, tu resiste

atrapa realidad en este suelo,

y no dejes aquello que rompiste.

Dame, amor, un beso en este duelo

 apaga mi pasión por un instante,

y sean hoy tus brazos mis amantes,

recuerdo de sonrisas, lo primero.

Hagamos de lo nuestro, nuestro cielo,

no me seas tan terco y tan pedante,

yo no quiero promesas tan distantes,

ni esas transcendencias de alto vuelo.

Quiero abrazos pegados a los míos,

tus labios en mis labios y la risa

por compartir la tarta y el abrigo

no poderte decir que tengo prisa

porque tú serás ya mi desvarío

por encima del aire y de la brisa.

Un poema para ti

Solo quiero decirte…

Muchas veces me sobran las palabras

y también los adjetivos rebuscados,

tantas frases de amor

y tanto ruido…

Me sobra la métrica,

la retórica libre,

y las múltiples formas

con la expresión perfecta

de las alabanzas pasajeras.

Quisiera escribirte un poema

con el sabor de mis labios

junto a un amanecer de primavera.

Un poema luminoso

como el fuego en invierno.

Un poema abierto al mar

en la desnudez de los veranos

Y desear que, en todas las escenas,

podamos sostener nuestras miradas.

Quizá un poema tan puro

como la vibración del universo,

una sinfonía de besos

sobre tus oídos.

Quizá no encuentre palabras complicadas

de esas que suenan bonito,

pero sí puedo decirte

que tú eres más que esas palabras,

más que todos los versos

que puedan escribirse,

y que yo solo quiero que me abraces.