Venidero

«Hay una pauta métrica en cada reconstrucción»

La torrre se hace arcano

sobre el mapa

de la osa mayor.

Ya no hay plomo en el aire

y los pulmones

se revelan

a su dosis de oxígeno.

El tiempo se deshace entre las manos,

llamando al paso,

entre los continentes

y como si fuera una señal

premonitoria,

la huella de mis cielos,

se hace rosa primera

de un rosal

que nace sin espinas.

La pretensión de un final,

de fantasía,

retando a los abismos,

en el que no importe

la profundidad del acantilado

sobre los brazos del mar.

Suena el arpa,

la cuerda dando juego,

a la pauta de la métrica

para desconciliar todas las simetrías

y así dejar hueco en el espacio,

diseminando

la siembra primorosa

de mis antipartículas.

No temas,

el valor te trae la pócima,

la contracción

para expandir los soles,

en el fruto de la nueva primavera.


Año nuevo

Felicitarse el año,

desayunarse a sí mismo

en lentejuelas,

para ahogarse

en unas bragas rojas

y una copa de champagne.

La suerte siempre se resiste

a desintegrarse

en nuestras uvas,

ya se sigan los cuartos o se ignoren,

la vida sigue en enero,

recalcitrante,

por eso,

obvia los selfies,

porque tú ya lo sabes,

no hay mejor suerte que tú mismo.

Según madre

Hay mitos como esquinas

en lamento,

como látigo

de palabras traicioneras

a la propia placenta.

La caja de pandora,

la manzana,

en culpa sobre el útero

Quién se atreve,

a proclamar conmigo

Quién se atreve,

a desterrar la historia escrita

de la frente de los niños

y generar el comienzo de la vida.

La mujer está herida

por la afrenta

perpetua de los siglos.

pero el hombre es cautivo

de batallas sin rumbo

y de promesas.


Si miras a mis ojos,

hallarás un espiral de saúcos

reclamando un nudo

sobre tu cuello.

La indisciplinada belleza

del viento

retomando

el aliento interior

Tú sabes como yo

que los héroes,

se cuentan según madre.

La sinfonía

Cuerdas,

frecuencia en bajo,

la octava,

sobre la sinfonía de nuestro tiempo.

Una vibrante analogía

en la frontera

de todos los sucesos.

Mientras tanto,

se mecen los tejidos,

las redes y los bucles

el tambor,

retocando nebulosas.

¿Bailamos?

Batallas del tiempo

Lluvia,

recalando la puerta,

sentirse fuera,

ser parte de ese bosque

imponentemente húmedo

que trae la niebla,

sobre los ventanales.

Dibujar sobre el vaho de la cristalera

mientras se quema el tronco,

observando,

 el paso de las ánimas.

La mayor ausencia es la raíz,

que reniega del tiempo que se impone.

Hoy, en el universo de los leds,

hay una bombilla que reclama

su amarillenta luz,

153 años,

son quizá pocos,

para comprender tu gran sentencia,

No sabemos que aquello que perturba nuestra sangre
es sólo su nostalgia de la tumba
”*

Porque anhelar el invierno y el verano,

desear el sol de primavera,

por pensar y reclamar siempre futuro,

nos apartamos del presente,

y de comprender

que la belleza se edifica

de “las batallas de otros tiempos”

*Willian Butler Yeats escribió este contundente verso. Lo he insertado en este poema mio, porque es un honor recordar a un poeta tan grande. Curiosamente hace unos años Irlanda comprobó lo que era ya una sospecha, que los restos que creyeron repatriar de Yeats, no son los suyos. Estos restos, perdidos en un osario común en el sureste de Francia, nos revelan la paradoja de esa metáfora, que pretendía reflexionar, sobre el incesante anhelo de futuro que impide vivir el presente.

Propósito

Este blog nació como un propósito de año nuevo, así que permitidme creer en ellos,

propongámonos todos

ser felices.

Para eso, solo hace falta no exigir demasiado.

Un abrazo a todos!!

Bo nadal!!! Boas Festas!!

Aquel poema

Cuando la noche te envuelve

en alas de tul, los sueños,

van despejando las nubes,

aquel pasado recuerdo,

de aquel poema de Bécquer,

que leíamos al tiempo

entre pausas de silencio,

y entre latidos de versos,

que alborotan corazones

tan sinceros como inquietos.

Hoy,

que la noche devuelve

tus besos entre mis sueños,

aun se apresura el aliento,

y no hay rima que impresione,

ni poeta que destrone,

el amor que por ti siento.

Algunas películas

Algunas películas de acción suelen tener un malvado,

un miserable,

un ejército de buenos,

y alguna chica dulce.

El malvado resiste demasiado,

siempre liando tretas,

alguno de los buenos se va perdiendo

entre los clichés fotografiados

la chica acaba secuestrada

reclamo de rescate,

hasta que el héroe,

la libera de las garras del infierno.

Algunas películas de acción

tienen muchos disparos,

selvas inexpugnables

y algún secreto

guardado y revelado

tras la claqueta.

No te lo creas,

ni los malvados resisten tanto,

no es sencillo ser héroe,

ni las chicas son débiles,

es todo una alegoría secreta

que pretende,

hacerte asumir la violencia,

como parte de la vida.


Soberbia

Muchas veces, vemos la soberbia desde el punto de vista del dolor que nos impone sufrirla, o incluso analizando la falta de empatía de quien se arroga legitimado frente a los demás. Este poema propone un juego, la métrica del débil( realmente no lo es), es quien ignora al soberbio desajustando sus propias percepciones.

Rotando

la X,

la variable,

la prueba permanente,

 en el campo gravitatorio

de los desconciertos.

El ciclo,

la nube que se expande

como gas lacrimógeno,

vuelta y revuelta

impresiones,

desajustadas,

sobre la carpeta de tu memoria.

No ignores,

la métrica de los débiles,

pues siempre hay una energía potencial

que desordena todas las constantes.

Roce

En ese espacio,

milimétrico,

imperceptible,

entre tu y yo,

habita todo el paisaje que es posible imaginar.

Imaginarte es quererte.