Desgarro

Hace millones de años la tierra sufrió un golpe desgarrador. Esta colisión determinó se fragmentara y se formara lo que hoy conocemos como luna. La luna, como parte de la tierra, alter ego, sombra y luz, domina ciclos y mareas. Sería inconcebible nuestro mundo sin ella. Este poema utiliza la metáfora del nacimiento de la luna, para aquellas situaciones que, si bien nos desgarran, suponen un nuevo comienzo.

 

A veces,

ese golpe violento y seco

que nos lleva al abismo

es curiosamente un nuevo comienzo,

polvo de estrellas que trasluce

el contorno de mi galaxia,

siempre errante hacia tu poniente,

 

Un desgarro de luz,

ese alarido sin sonido,

se transforma en luna,

conjugando la suerte de mis mareas.

Sin esa luna

no existiría el viento  abanicando mis orillas

ni las olas que suavizan el agreste corte de mis rocas,

y esa atmósfera azul que tanto sobrecoge

todas tus bienvenidas.

Tu dinámica simetría

                    El poema de hoy es una alabanza al lenguaje del universo y a aquellos científicos que intentan descifrarlo. 

                   El título está en el medio( aunque no lo parezca) para delimitar dos fases simétricas, aparentemente dispares. Entender la simetría de su tempo, oculta simetría, dinámica simetría que abraza la interrelación entre las fuerzas que interaccionan en el universo.

                                      

Oculto mi universo entre ropajes

   para comunicarme entre los hombres,

puede que todavía esté intentado hablarme

                       para recomponer mis densidades

 

TU DINÁMICA SIMETRÍA

 

No puedo sino reconocer que te preciso,

me he acostumbrado al tintinear de esos pasos

y ese ruido asonante sobre mis oídos,

tan vibrante como las siete vidas.

 

Debes comprenderme, no es sencillo,

no existe un teléfono entre las dimensiones

y resulta complicado descifrar mis algoritmos.

En la batalla constante entre los cielos,

no hay trinchera que no responda a tu dinámica simetría

Gravitar es el idioma de tu fuerza

No  hay teoría del todo,

que no lleve escrito tu nombre.

Nube tóxica

 

Puede que esto sea una nube tóxica

Una explosión de humo, dispersándose

sobre las ventanas de mis ojos.

Ya no hay carbón que nos ensucie,

tampoco que nos caliente,

la estufa ha dejado frio el comedor

y ya no se oyen los cristales de los platos,

nada suena, nada estorba

porque ya nada es presente

retozando sobre el fregadero.

Las maletas, dispersas, sobre la puerta

disputan su salida.

 

Es curioso, entre las rendijas,

sobre las que transpira el mediodía

solo veo un paisaje de palmeras.

 

Quizás al otro lado de la calle

existe un espiral de caracolas

que me lleve hacia el mar

el mar inmenso

mar purificador, mar rompeolas

sobre todos mis contornos.

Es el inmenso paraguas que anticipa

mis primeras sonrisas de febrero.

 

 

Nadie especial

No soy lluvia imborrable

sobre el calendario

de tus días de invierno

No te diré que soy imprescindible,

ni siquiera aquella frase.

tan manida,

de que nadie te querrá igual,

no te inundaré de post-it la ventana

ni haré de un corazón mi estado del WhatsApp

no encargaré una cartelería,

una foto prendida, tampoco una postal.

con un te quiero.

Yo no soy nadie especial,

soy igual que cualquiera

y por eso,

solo puedo prometerte,

Amarte,

hasta que la luna

torne en cordillera

todas las llanuras,

Amarte,

hasta que las estrellas

coronen de amapolas

la galaxia muda de los besos.

Constelaciones

Las constelaciones de tus caricias

sobre mis puntos cardinales,

indicación al oeste, sugiriendo

que todo estará bien un nuevo día

Añoro tus mensajes apostados

en el alféizar de mis sensaciones

Inopinado azul en el blanco techo

en el que se describen nuestros versos

conjugando en sol un solo verbo,

amándote y amante, amor y amado.

 

 

Alter ego

Voy detrás, invisible, como una nube blanca,

humo del cigarrillo sobre tu garganta,

el soplido de aire al crujir las palabras.

 

Quizá ya me hayas visto, quizá no lo recuerdas,

derramando caricias sobre el vibrante ruido

y en la ventana amarga de toda la desgana,

amenizando en gris  de noche atarcedido,

mandíbulas abiertas en eco detenido,

verdad de ser aquello por lo que tú has venido.

 

Que te diré, que lo sabes, aunque sea lo mismo,

lo siempre te encuentra, la que siempre te digo,

por eso, que ya es hora, de quebrantar el ritmo,

volar entre los soles que forman este istmo,

entre cascadas áridas, pajares de sonido,

estrellados murales de lápices sin caja

refugio para huérfanos de la mitad del alma

un techo improvisado de papeles de plata.

 

Ya me duelen las manos de hacer tanto pesebre,

un nido para hablarte, un lecho de montaña.

Voy detrás, invisible, como una nube blanca

humo del cigarrillo sobre tu garganta

 

Víctor Hugo y sus mesas parlantes

            Me impacta la carga poética de las “ mesas parlantes” de Víctor Hugo. Es un ejercicio de metafísica, más allá de la pura poesía. Ningún capítulo tiene desperdicio. Ninguno.

            El espacio no tiene mirada. El espacio, el tiempo, dos apariencias, dos visiones,  dos imposibles, dos ojos reventados de horror, dos pezuñas sangrantes del castigo, dos mandíbulas formidables del abismo…

              Hablar en lengua celeste- dice( en teoría) Galileo- es lanzar llamas…Todo esto no tiene nombre, todo esto es luz y desconocido, todo es rayo y es máscara, es sol y es errante…el espacio no tiene pasaporte, no hay descripción del cielo.

              El evangelio, comenta en otra mesa, ha hecho de la tumba algo clemente para los arrepentidos, pero, hete aquí su error, ha hecho de ella algo inexorable para los miserables.

              La noche es la democracia estrellada, no hay astros huérfanos, no hay estrellas viudas, no hay soles perdidos. El firmamento es la república simbólica que mezcla los astros de todos los rangos y realiza la fraternidad …

                Amor, amor, tu eres la solución suprema, la última cifra…el cálculo extremo

                 El mediocre se queja de las migajas del cielo, estudia el universo desde el miserable punto de vista de la tierra , con apetito de humo, glotón de bruma, famélico de sombras. Si yo estuviera en este lugar pediría un todo o nada, la inmensidad, vuestros telescopios encarcelan el cielo…

                  Las agrupaciones de las diferentes frases son mías,  las palabras enigmáticas de Víctor Hugo, poesía de la grande para disfrutar esta noche de Reyes. Un abrazo a todos

Amanece

Amanece el amor,

y bien temprano,

franqueando miradas,

desbaratando invierno,

igualando al sol, en resta y suma,

de sábanas de hilo y confidencias.

Una aurora de besos,

en el hallazgo de tu cuerpo.

 

Hashtag

En una tarjeta de visita

la presentación de tu hashtag

el dios de los metadatos,

en el anhelo de “trenderizarse”

modularse en tópico,

por no decir amoldarse,

al uso,

estética de consumo publicitario

de los manierismos posmodernos.

 

Al lado del retuit, no tenemos

botón para tomar cerveza

ni una calle para salpicar las rozaduras

que cada zapato nos impone.

Los corsés no saben de vanguardia.

 

 

En una tarjeta de visita,

no puedo arañar tu sentimiento,

me sobran los marcos

y  la fragmentación de tu semántica.

 

Soy espectadora insurgente

de la rebelión de los gusanos.

No hay filtros ni difuminados en las fotografías de la muerte,

las manos desnudas se señalan,

proyectándose en el holograma de los rostros

y en el falso paisaje sobre el croma

desbaratando los murales.

 

Si quieres palpar la cinta que teje todos los sonidos

no hace falta que quiebres las líneas,

deja que el aire te envuelva con sus vientos,

porque no hay gafas 3d para este lado de la vida.

Bloqueo

Todo retumba

sobre el muro hueco

de mi silencio

Todo retumba,

mientras las paredes

se van pegando,

formando un hilo

de nuevos pensamientos.

Sin nubes para emborronar tus ojos

sin máscara de pestañas en los cielos,

un tatuaje de cordura,

secuestrando

todos los recuerdos.

Todo retumba

bajo el muro hueco

de mi silencio.