Nube tóxica

 

Puede que esto sea una nube tóxica

Una explosión de humo, dispersándose

sobre las ventanas de mis ojos.

Ya no hay carbón que nos ensucie,

tampoco que nos caliente,

la estufa ha dejado frio el comedor

y ya no se oyen los cristales de los platos,

nada suena, nada estorba

porque ya nada es presente

retozando sobre el fregadero.

Las maletas, dispersas, sobre la puerta

disputan su salida.

 

Es curioso, entre las rendijas,

sobre las que transpira el mediodía

solo veo un paisaje de palmeras.

 

Quizás al otro lado de la calle

existe un espiral de caracolas

que me lleve hacia el mar

el mar inmenso

mar purificador, mar rompeolas

sobre todos mis contornos.

Es el inmenso paraguas que anticipa

mis primeras sonrisas de febrero.

 

 

Anuncios

4 Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s