El grano entero

Aventa el poeta ese grano entero

simiente de azules sobre el tinte fiero

que deja este viento, amargo de fuego

alzando los globos e iniciando el vuelo

para hablarse a sí, hablando de duelos

Deshojando rimas, fermentando estampas

en esta la búsqueda que, al tiempo, no alcanza

de lo que se esconde dentro de las almas

Aventa el poeta metapoesía

dibujando rojas las nubes del día

deshojando rimas, fermentando estampas

en tierra y madera sobre las palabras

Poema: universoespejo. Pilar Astray Chacón

Imagen obtenida de Pixabay. Naturaleza. Cedida gratuitamente por Gellinger

Una imagen

 

Quién no diría que se hizo la magia

cuando te veo

caminando, sola, entre las hortensias

caminando

bendiciéndote

bajo el obelisco del milenio

 

Si, se hizo la magia

liberándote  los cordeles del tacto

desatando la intensidad de la cordura

la inmensidad de tu reencuentro

en la chistera de los nuevos días

augurio de un comienzo

 

Y  es curioso

tengo la misma chaqueta de palmeras en la espalda

y una hortensia violeta en este cuaderno de poemas

Soy devota de ese faro,

la torre que vislumbra el camino

en la ciudad más bonita del mundo

abrazando los mares

en el norte de mis anhelos

 

 

Poema: Universoespejo. Pilar Astray Chacón

Imagen-  Obtenida del banco de Pixabay. Ilustración gratuita. Propósitos de Monic Mckein

En lo que no me dices

Hoy el papel me sabe a chocolate amargo

esa sensación que me deja tu pregunta

cuando comprendo  en lo que no me dices

lo que sí me dices, entre líneas

 

 

Este papel que sabe a chocolate amargo,

por mucho que la caja de bombones

lleve forma de estrella,

espesando mi pensamiento

 

No se desdibuja mi nombre

No hay destierro de agujas para coser mi piel

no lo creas,

no tengo lástima de mí,  yo voy de asueto,

hace tiempo que he arrojado al vacío el corsé de mi tiempo

Tengo lástima de ti, porque te mides

en los centímetros de mis desgarros

 

Curioso es el amor que se proclama,

cuando las luces abiertas al día

niegan, en lo que no me dices,

la sinceridad de tu palabra

 

Y es tan absurda tu medida,

tan doliente,

que no podré ser cómplice de nuevo en tus miradas,

por mucho que la vida,

me traiga flores con tus manos abiertas

envueltas en colores

 

 

 

Persistencia

 

Rozo tus ojos en tono disuasivo

la mirada en silencio persuasivo

de olvido por pasión y por despecho

en falso duelo y en tiempo diferido

 

Siembra la duda, bajo el aplomo herido

mientras me increpo, en tono imperativo

que he de olvidarte, como si fuera olvido

lo que está unido para querer quedarse

lo que se encuentra en verbo entretejido

entre los trozos del viento siempre amante

del aroma del norte arpado y mio

 

Hielo sobre el café,  que me despierte

del sueño que me es siempre recurrente

poblar cualquier limbo que me haga resistente

un puente hacia el amor que está presente

puente sobre las nubes para verte

 

Dejemos ya el ayer, el antes, el olvido

lo que no pudo ser o lo que ya ocurrido

momento por momento, en beso efervescente

por persistir amor, seamos resilientes

Versales

Cuesta trascender, y en nuestro abismo, siempre es imposible la respuesta.

 

Precipitarse

Sobre las grandes preguntas

Para reconocerse

Maleable a todas las respuestas

Es tanto el miedo al vacío

Que me vale

Cualquier réplica

 

Sobre la curva de mis pensamientos

Va ondulando la vida

Perder por no perderse uno mismo

Unos altos vuelos para una mariposa

Entre las versales del abismo

Ahora no comprendo

Yo que acostumbro a callarme las sombras

por no herir sin sentido cuando nada es ajeno

y todo lo que duele es lo que tengo dentro

 

Yo que acostumbro a tender en silencio

las nubes de la risa cuando se apaga el sueño

retratando la brisa de los días de invierno

dejando  mi sonrisa prendida en tu cuaderno

 

Por eso ahora , yo, no entiendo ni comprendo

que por no herirte, amor, haya acabado hiriendo

 

Pretencioso papel

                    Los absolutos no contemplan más que un instante. La poesía puede ser un absoluto. Quizá un atributo pretencioso.

                    Hoy reivindico además la rima. La rima no es algo antiguo, tampoco su verso es impostado, ni forzado, si fluye como música. Es la música la que empuja las palabras…

 

El papel se agita demandándose

agorero de sinos y de afrentas

vindicándose rey de la experiencia

y  guerrillero de azar en la consciencia

 

El papel me agita, demandándome

qué es un verso sino la transcendencia

qué es trascender sino la intrascendencia

de mutar siglo a siglo en complacencia

los sonidos del mar en afluencia

con el verde azulado de su lente

tornasolada actitud de su secuencia

 

Dónde abrazan las manos, dónde huyen

los vientos que arroparon mi presente

La inmensidad que apaga toda suerte

de ya fotografiar su evanescencia

el instantáneo reflejo de lo eterno

troquelado en las luces de su esencia

 

Pretencioso papel de este destino

Papel que clama timonel sin tino

Marcaje de palabras que se fueron

de aquellos versos que ayer se perdieron

bajo la trama de perder su ritmo

canje de libertad en algoritmo

qué caro fue el matiz que le impusieron

en prosa o boudeville de tapadillo

 

Pretencioso papel que desconoce

que el cálculo no empieza en uno mismo

 

Atraparme a ti

Quiero visitarte con mis versos

dibujar todos tus recorridos

idearte en el pliegue de tu boca

transmutando sentidos

atraparme a ti y desviarme

convergente y presente

los días y las noches de delirio

sobre la encrucijada de mis ojos

 

 

 

Retales

Sobre una barandilla de pensamientos

se agolpan mis retales

(posventa al por menor de mi sonrisa)

Nunca fue fácil

pero ahora quizá es más difícil

insistir nivelando las gravillas

retocando los sauces del camino

comunicando tiempos

 

No encuentro la tesis

ni la música

que me lleve a arrojar más gasolina

si este fuego solo puede enfriarse

ya perdí las notas del concierto

y  no hay una taza de té en el escritorio

para la auditoría de mis versos

 

Se truecan los harapos del reproche

la letanía del desacuerdo

cuando eso es negarse y renegarse

Negarte y renegarme

mientras se va acabando todo edulcorante

se van decolorando los tonos de las cortinas

sin que una mano de pintura

se ofrezca a blanquear nuestras paredes.

 

 

 

Demencia

Dibujante la niebla de tu rostro

anmesia imperativa

descomprendes

viraje incierto y siempre desnortado

entre surcos de noche y de silencio

aturdimiento

un mensaje de corcho

lienzo en blanco

no poder pensar

no conocer qué dicen

quiénes son

Deberías saberlo

y no lo sabes

La confusión me aleja

ya no encuentro

ese papel en que escribiste su nombre

¿Qué nombre?