Como un soplo
la brisa
danza con su cabello
dibujando
una caracola de sonidos
un espiral de notas
viajantes
sobre la cordillera de su cuerpo
Como un soplo
la brisa
danza con su cabello
dibujando
una caracola de sonidos
un espiral de notas
viajantes
sobre la cordillera de su cuerpo
Me resulta determinante el viento,
cuando aletea hojas intuyendo,
que no hay nada que sirva de motivo,
para anclarme a la luz de tus sentidos,
un bucle de peldaños sin destino,
orientados al sur de mis tormentos.
Me resulta determinante el viento
Tú, estarás evadido en pensamientos,
mientras en mí solo cruje este lamento,
querer calmar todo el dolor que siento
y no poder hacerlo en el intento,
porque decirte no, es decirte miento
Amazon ya ha corregido el nombre de mi poemario un alfabeto para amarse😉
He ahí la prueba:
Aunque lo sigue clasificando como libro en idioma extranjero🤔🤦
No todo puede ser perfecto😐
Nunca se vive lo suficiente,
cuando la enredadera de tus besos,
se pega al horizonte de sucesos.
Cuando decidí ordenar mis poemas de amor bajo un alfabeto, en un alfabeto para amarse, lo hice de manera improvisada y no emulando, lo confieso, la decisión de otros poetas. Aun así, luego cuando ya estaba publicado, Un aflabeto para amarse, recaí en la lectura de la obra de un poeta, jurista y político ecuatoriano del XVIII/XIX, que gustó del mismo criterio para ordenar su consejos en forma de verso en su Alfabeto para un niño. Yo aquí homenajeo a Olmedo en su dimensión como poeta. De la vida, hace tiempo y por muchos motivos, lo que más me interesa es lo que esconden dentro las personas y por ello la poesía. Hoy retomo como base un poema de José Joaquín de Olmedo, llamado un sueño, y escribo este poema, que se lo dedico y espero le llegue, entre los pliegues de las dimensiones de los tiempos.
Saber puedes las veces que te amo,
las veces que recuento nuestro sueño,
y aquellas otras tantas que despierto,
maldiciendo,
la luz del día, la torre, la mañana,
la historia que no fue, que era soñada
y me quedó pegada en la mirada.
LA CASCADA DE TUS OJOS
NO ENCUENTRA LÁGRIMAS
PARA DERROTARSE EN IRA.
TUS PIES NO QUIEREN RESPONDERME
NO HAY PETICIONES DE HUIDA
ESPECTADORES DE IDAS
SIN PEDIR RESCATE
EN EL ALAMBRE
DE UNA DIMENSIÓN INCOMPRENDIDA
VOY A SECUESTRAR TU ROPA
PARA ARROPARTE EN ALGAS
Y DESTRONANDO TU PIEL DE PARESTESIAS
RESALTAR LAS COSQUILLAS DE TU ROSTRO
ATRAVESANDO EL SOL DE MIS CARICIAS.
HAY SIEMPRE UN NUEVO CAPÍTULO
POR ESCRIBIR.
Dicen que el infinito es anónimo
que todo es rayo y luz,
y no hay lenguaje que comprenda
la cápsula en idea,
yo disiento
pues tus besos
son firmamento imantado hacia nosotros
Mi verso tiene materia terrestre,
salpicante del polvo de la atmósfera,
nominando los soles
de nuestro universo reconocible.
Será por eso, que tanto me gusta esta vida,
siempre existe eternidad,
cuando el viento arremolina la tarde
anunciando lluvia,
mientras me acaricias
y nos miramos
desde la ventana
de los tiempos.
Destiendo la ropa en el patio de tus ojos,
buscando la subversión de tus sentidos,
la aurora que irrumpa la rebelión de las formas
en la marejada de todos los pensamientos.
Lo confieso, me gusta recostarme sobre ti
pensando
que todos los océanos son abarcables
Un alfabeto para amarse. Huerga & fierro ediciones.
Ya con su verdadero nombre en amazon.

Cuando los libros más codiciados,
comparten estantería en auto-ayuda
y verbo adolescente,
me canso en el trasiego del aquí y allá
urgiéndome de lunas.
Por eso, heme aquí,
emulando a Victor Hugo,
invitándote a la mesa de los sabios:
Willian, dime que sí,
dime que estás aquí,
muévete hacia el sí.
Estoy cansada de baratijas proféticas
y verbos de pluma débil,
Dime que estás aquí,
quiero ver el mundo en un grano de arena
y la eternidad en la palma de las manos.
Muévete hacia el sí,
y maldigamos la mediocridad de este milenio,
mientras tus versos, en marcha fantasmal,
derroten los avernos y a los ojos.
Sé mi fuego rojo, la descordura
de esta nuestra caverna.
Ilústrame en la sensualidad del cielo,
besemos la inmensidad de sus caricias,
columpiemos las sombras,
que dibujan la luz sobre mis senos,
reuniendo la cábala
en la que conjugar nuestros augurios.