Versales

Cuesta trascender, y en nuestro abismo, siempre es imposible la respuesta.

 

Precipitarse

Sobre las grandes preguntas

Para reconocerse

Maleable a todas las respuestas

Es tanto el miedo al vacío

Que me vale

Cualquier réplica

 

Sobre la curva de mis pensamientos

Va ondulando la vida

Perder por no perderse uno mismo

Unos altos vuelos para una mariposa

Entre las versales del abismo

Ahora no comprendo

Yo que acostumbro a callarme las sombras

por no herir sin sentido cuando nada es ajeno

y todo lo que duele es lo que tengo dentro

 

Yo que acostumbro a tender en silencio

las nubes de la risa cuando se apaga el sueño

retratando la brisa de los días de invierno

dejando  mi sonrisa prendida en tu cuaderno

 

Por eso ahora , yo, no entiendo ni comprendo

que por no herirte, amor, haya acabado hiriendo

 

Pretencioso papel

                    Los absolutos no contemplan más que un instante. La poesía puede ser un absoluto. Quizá un atributo pretencioso.

                    Hoy reivindico además la rima. La rima no es algo antiguo, tampoco su verso es impostado, ni forzado, si fluye como música. Es la música la que empuja las palabras…

 

El papel se agita demandándose

agorero de sinos y de afrentas

vindicándose rey de la experiencia

y  guerrillero de azar en la consciencia

 

El papel me agita, demandándome

qué es un verso sino la transcendencia

qué es trascender sino la intrascendencia

de mutar siglo a siglo en complacencia

los sonidos del mar en afluencia

con el verde azulado de su lente

tornasolada actitud de su secuencia

 

Dónde abrazan las manos, dónde huyen

los vientos que arroparon mi presente

La inmensidad que apaga toda suerte

de ya fotografiar su evanescencia

el instantáneo reflejo de lo eterno

troquelado en las luces de su esencia

 

Pretencioso papel de este destino

Papel que clama timonel sin tino

Marcaje de palabras que se fueron

de aquellos versos que ayer se perdieron

bajo la trama de perder su ritmo

canje de libertad en algoritmo

qué caro fue el matiz que le impusieron

en prosa o boudeville de tapadillo

 

Pretencioso papel que desconoce

que el cálculo no empieza en uno mismo

 

Atraparme a ti

Quiero visitarte con mis versos

dibujar todos tus recorridos

idearte en el pliegue de tu boca

transmutando sentidos

atraparme a ti y desviarme

convergente y presente

los días y las noches de delirio

sobre la encrucijada de mis ojos

 

 

 

Retales

Sobre una barandilla de pensamientos

se agolpan mis retales

(posventa al por menor de mi sonrisa)

Nunca fue fácil

pero ahora quizá es más difícil

insistir nivelando las gravillas

retocando los sauces del camino

comunicando tiempos

 

No encuentro la tesis

ni la música

que me lleve a arrojar más gasolina

si este fuego solo puede enfriarse

ya perdí las notas del concierto

y  no hay una taza de té en el escritorio

para la auditoría de mis versos

 

Se truecan los harapos del reproche

la letanía del desacuerdo

cuando eso es negarse y renegarse

Negarte y renegarme

mientras se va acabando todo edulcorante

se van decolorando los tonos de las cortinas

sin que una mano de pintura

se ofrezca a blanquear nuestras paredes.

 

 

 

Demencia

Dibujante la niebla de tu rostro

anmesia imperativa

descomprendes

viraje incierto y siempre desnortado

entre surcos de noche y de silencio

aturdimiento

un mensaje de corcho

lienzo en blanco

no poder pensar

no conocer qué dicen

quiénes son

Deberías saberlo

y no lo sabes

La confusión me aleja

ya no encuentro

ese papel en que escribiste su nombre

¿Qué nombre?

 

Miedo

En el círculo giratorio de tu ombligo

te carcome la impotencia

te paraliza el miedo

ese miedo/ deseo, anhelo/ miedo, miedo/ angustia

roturando el inicio de tus intestinos,

colmándote de bardas

sobre las ruinas de tus fotografías

Es cómodo impedirse la salida

Ahogarse con las propias manos.

atraparse, enmarañarse, olvidarse, renegarse

La impotencia siempre claudicante

Idealizando la resignación,

alabando la mediocridad del conformismo

en falsa humildad decolorada

La impotencia como gran muralla de los días que nunca comienzan

del  futuro que nunca viene

La palabra no dicha

Sé fuerte, por una vez, maldita sea, sé  fuerte

Y no renuncies a tu vida

 

Golpea orgullo

Golpea el orgullo la franja de la impaciencia

la delimitación de tus fronteras

demandando la propiedad de sus besos

Golpea orgullo al amor en solo un gesto

como trueque de un brebaje intoxicado

por querer ser norte, sur, espacio, huella y este

derrotando la luz de su cintura

Golpea tu orgullo cuando ya ni puedes

vestir un recortable de sus pensamientos

porque nada se debe y nada se encuentra

en el imperio agonizante del reclamo

otrora reivindicante fatuo

de lunas impenitentes de verano

Fugacidad

El  aire viajante

retozando en tu pelo

conspirando, conspirándome

los versos más perfectos

tan fugaces

entre los sonidos de tu ropa

 

Raiña poderosa

Non poñerei a imaxe do lume, non glosarei o lume, glosarei o rexurdimento

RAIÑA PODEROSA

Qué din os rumorosos, qué din

cando a costa non é verdescente

cando o delirante raio tórnase lume

na  queimada das bágoas

asolagadas  nos castros

O nunca mais das ánimas no bosque

o nunca mais  ardente

daquela escura lembranza

Xa non hai verdor cinguido

e é intransitábel o aire pesado de cinza

O son do vento pecha nosas palabras

rogando a choiva que atrape  o seu silencio

E qué arume arpado, qué son teñe a arpa

cando as ramas crebadas na saída

deixan saudade da terra inacabada

O reson coma unha ladaíña

cristalizando o seus camiños

Galicia non réndese

é valeroso chan

fogar ancestro

é a esencia gloriosa

da terra que  non teme a adversidade

unha terra, raiña poderosa

compartindo

as novas sementes

resurxentes no outeiro dos seus días