Binarias

           Algunas veces una estrella son en realidad dos, a veces brilla una, otras veces la otra reduce la curvatura de su luz, hasta llegar a la fusión. Me gusta la metáfora para describir el amor.

 

Fusión y traslación

en órbita confusa

me dibujo en mi rostro

cual sistema primario

para retroceder

mínimo secundario

a tropezar tu piel

Ligero recorrido

de este eclipse binario

que forman tus latidos

Aun lejos de mi vientre

Aun pasado el solsticio

Aunque no pueda verte

Quizá nunca te has ido

Pues algo queda dentro

en todo lo vivido

La curva de tu luz

en giro compartido.

 

 

 

 

Abalar

Quiero posarme en tu piel cual amuleto

trisquel de plata en energía roja

para bifurcarme en los pliegues de tu rostro

y quebrar la relatividad de tus arrugas

 

Quiero batir el tiempo y ser Druida

Sacerdotisa que invoque nuestro sino

en el altar de ámbar, sacra piedra

nueve veces cruzada

Quiero batir el tiempo y  ser sonido

del Atlántico fiero renaciendo

en cada nueve vidas,  nueve versos

Quiero recorrer todas tus regiones

barajando el aroma de tus besos

y descifrar el secreto del camino

que une la distancia entre los tiempos

 

Quiero posarme en tu piel cual amuleto

mientras la luz cobriza de tus mejillas

barniza mi mirada de poeta

 

 

 

Existe un hilo que teje

Existe un hilo que teje

las almas a sus colores

y entrelaza los amores

por muchas complicaciones

Y te recuerda en en la calle

por tu ruido al caminar

por la farola encendida

que anunciaba la primera

que llegabas al portal.

Te recuerda cada día

en la noche que llegó

el temple entre las cortinas

de aquel reflejo del sol

 

Amor que en el alma queda

Amor que siempre te aguarda

el que espera, el que revive

cada mañana hacia el alba

 

Por las veces que perdiste

por aquellas que ganaste

por los besos que me diste

por aquellos que guardaste

 

Y es que es difícil llorarte

cuando te tengo presente

y qué difícil  dejarte

a pesar de estar ausente

 

 

 

 

Quizá fue de repente

Quizá fue de repente, quizá fue en un suspiro

cuando empecé a amarte sin haberlo querido

el sol iba apagando el fuego de sus rayos

matizando de nubes todo el cielo de mayo

más de mil gaviotas reposando en la playa

las olas juguetonas salpicaban el agua

confesos de tu fuego, tus ojos me abrazaban

aunque nada dijeras, sin precisar palabra

por pretender amarme, sin haber pretendido

quizá fue de repente, quizá fue en un suspiro

cuando el amor surgió sin haberlo querido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Flor de agua

Flor de agua

la magestuosa geometría de la vida

amurallando en agua sus sonidos

recordándome el origen

Flor de agua

Fuente y piedra, ancestra, sacra,

donde se proclamó el reinado

de la conjunción de nuestros labios

en la montaña de mis sentidos

 

Amor

Llevo tatuado el norte de tus ojos

en la cronología de mi naturaleza

pero pretendo, algún día, quebrar el muro

que parte en dos los hemisferios

para alcanzar el sur de tus abrazos

aproximando sistemas,  sobrepasando brechas

en la potencia transformada hacia lo nuestro