Esperanza

Algún día, quizás no tan remoto

querrás volver, tal vez con otros ojos

a visitar el cuarto del olvido

allá donde dejaste consumido

parte de un pasado entre vosotros

 

No llamarás, quizás no pueda abrirte

Crujirá la escalera en cada paso

juzgando el balanceo de tus pasos

 

La madera, tal vez, sin alimento

precisará el barniz de aquellos tiempos

tropezando con huecos polvorientos

 

Regresar al dolor cuando no duele

Comprender aquello que nos hiere

El punto de llegada y de salida

el origen, principio o bienvenida

aquello que tuvimos siempre cerca

abierto ventanal al universo

purificando el tono de los versos

en este espacio todavía vuestro

 

Es así, el camino de la vida

no temas el regreso, tampoco la huida

pues todo ha de volver a ser lo que algún día

dejó escrito el amor antes de su partida

 

Algún día, quizás no tan remoto

querrás volver, tal vez, con otros ojos

Ya no hay tormenta, ves

Hoy he pensado “resucitar” un poema del año pasado. Tras bucear en mi libreta he decidido rescatar este poema, ya que pretende expresar la renovación del amor.

 

Ya no hay tormenta, ves

Cuando el amor te duele y por amar te hieres

ahuecas en tu sombra una palabra vaga

quizás un imposible, porque hagas lo que hagas

todas las horas rompen, carcomen, te destierran

a trocar el silencio, cambiar lo que no puedes

por mucho que te empeñes,  pues tú queriendo quieres

Y es un fuego que arde, que corroe, que miente

que no aplaca la sed, ni calma ya tu llaga

pero como en la vida el tiempo todo sana

un día te despiertas con la mirada clara

Ya no hay angustia, ves, la luz de tu ventana

hoy tiene mil colores de noche y de mañana

Ya no hay tormenta, ves, en alma enamorada.

Por tener amor

Por tener amor, nos equivocamos
Por sentir pasión, nos abandonamos
Por querer amor, también nos odiamos
Y en bucle infinito nos arrebatamos
Por seguir amor, nos hicimos daño
y en cada lamento se quedó un desgarro
que por tener amor, se fue disipando
Por tener amor, también nos amamos
dibujando nubes en espacio blanco
comenzar de nuevo rozando tus labios
por tener amor, por quererte tanto