Surrealidades

Me pregunté soñando si podía

transformar la palabra en una puerta.

Y vi un lugar sin techo, con dos soles,

dos sillas, una estancia que desierta,

parecía ocuparse por las nubes

de este invierno tan gris y sin aliento.

Era mañana, blanca, abierta al día.

El silencio era música y mis manos

en baile improvisado, eran ventanas.

Una mujer cantaba sobre una caracola,

el bosque era frondoso. Se hizo noche oscura,

dos círculos inmensos juntaban sus dominios

y en esa intersección de los espacios,

hallé este verso huido y pasajero

del mundo de los sueños y los soles:

Si las palabras pudieran transformarse

en esta irrealidad que sobrecoge,

escribiría, amor,

todas las letras de tu nombre

para poder sentirte aquí conmigo.

Un amplio bosque con velas encendidas

Me despierto y no sueño,

pero veo despierta,

un amplio bosque con velas encendidas

y el horizonte abierto, un horizonte guía

sin eco que le estorbe,

sin ruido que ensordezca esta su alegoría.

Llega el otoño azul, permutando veranos

y el viento del oeste aplaca su cordura,

un segundo regalo para quien aprisiona

los secretos más claros del árbol de la vida.

Te veo caminando por senderos de hierba,

tocando tierra firme,

ya es hora de hacer puerto

y mirar a la costa con aroma de invierno,

desatando los besos que quedaron guardados

en el fruto salvaje de esta bienvenida.

Bienvenido a este reino,

ausente de relojes,

donde los pájaros

crecen

más allá de las jaulas

y siempre existe un día

repleto de festejos.

Bienvenido a este reino,

ajeno a las coronas,

sin monarca ni mago,

ni cavernas oscuras,

donde tus manos

simplemente

reinan

sobre todo afluente de la luna.

Sin números ni arcanos,

sin palabra perdida,

nada más que tus ojos

llamando al mediodía.

La danza de los nombres,

la manzana prohibida

en un cesto repleto

de arándonos y lilas.

Me despierto y no sueño,

pero he visto despierta,

un amplio bosque con velas encendidas.

No todo es fantasía

No todo es fantasía

en las palabras secretas,

ni toda realidad es verdadera,

la nada tiene forma

de luna pasajera

y el cielo calla cosas

en toda primavera.

La oscuridad alumbra

desde su vez primera

los blancos más bonitos

sobre la noche nueva.

No todo es fantasía,

porque tu boca es verde

como la hierba fresca,

tu mirada es tan blanca

que se expande y expresa,

los paisajes azules

de amapolas y fresas

El cielo sabe a rosa

cuando esconde las copas

del árbol centenario

que habitan nuestras hojas.

No todo es fantasía,

porque tu piel es verbo,

tus manos recorrido

del mapa de mis ojos,

desarmando el misterio

con incienso de lirio

y aroma de desierto

de naranjas y rojos.

Y los dos somos uno,

tal vez, “algunas veces”

cuando las olas bajan

                                   espuma violeta

y la aurora se alza

                                  con sus luces repleta.

No todo es fantasía.

el silencio de nubes,

la conjunción que une.

Los números son versos,

la música, los vientos

y las letras espejos.

Espejos de colores

que me alcanzan tus brazos

en paisajes sin tiempo.

No todo es fantasía,

porque tu boca es verde…

Compás del viento

 

flower-3729460_1920Déjame agarrar tu mano,

unirme a tus pensamientos,

abarrotando tus besos,

desbaratando tu aliento,

Inigualable cual verso

que se apaga y que se enciende

que se enerva, que comprende

y deja sin argumento

A todo lo que yo siento

 

 

Y es que es rojo este silencio

y son dulces los cimientos

de los besos que aquel día

me dejaron escondida

una flor en la cortina

y el aroma de tu aliento.

 

Voy imaginando el cielo

en cada compás del viento

para regalarte un trozo

por cada vez que te tengo

entretejido a mis ojos,

calando mi pensamiento

que retoma, que resurge

en la barrera del tiempo

 

Y quién quiere serlo todo,

cuando puede ser beso,

que se quede muy pegado

como la piel al deseo

a todo lo que yo quiero

en cada compás del viento

 

 

 

 

 

 

 

Perfume

lavender-blossom-1595584_1920

Hoy la casa es lavanda, mar de flores,

sobre la balaustrada de mis ojos.

 

Has perfumado el pasillo,

y todo huele a ti:

el armario, la estancia, la terraza,

la esperanza, la brisa, ese silencio,

la escalera, la silla, las palabras,

los rincones del patio y las ventanas

llamando a mediodía entre los besos

 

Tienes esa especial habilidad,

de perfumar mi espacio con promesas,

ese olor de lavanda que recoge

la esperanza en los techos y las tejas.

Haces de las farolas, girasoles,

de los amaneceres, parasoles,

de la noche un campo de amapolas,

de gardenias, de lirios de colores,

de jazmín, tulipanes y de rosas.

 

Has perfumado el pasillo,

y todo huele a ti.

 

Agujero negro

Alejate de mí,
yo no soy farol que ilumine
tus parábolas de Netflix,
y mis botas tienen más arañazos que tachuelas.
No te traigo espejos predispuestos
ni zombies ni vampiros.
ni siquiera, damiselas de cara blanquecina y en apuros.
Mi página de apuntes se quebró en una esquina
cuando perdió la lírica y los versos se hicieron carnavales

Aléjate de mi,
mi luz conoce el rojo de las constelaciones,
ha contaminado los colores,
conjugando los verbos,
en el tejido curvo y matemático,
más allá de la próxima centauri,
que forman los lunares en mi antebrazo,
tatuaje impreso al sol de la palabra.

Alejate de mi,
Yo no te traigo la ilusión, los focos
Los guiones de estrellas
mis manos solo dibujan,
un insolente big bang,
el nucleo desnudo,
esa parte que te cuenta
que todo lo que tu crees ver
Simplemente es
PASADO.

No hay tiempo

 

 

Que no haya  despertar

sin que me encuentre,

tus besos en mi espalda

Y que sean tus versos,

que lo sean,

los que cubran de amor mi madrugada,

porque no hay tiempo

para no despertarse

sin sentirse.

 

La semiótica de tus labios,

descubriendo el signo,

ese inmenso oleaje

que imanta mi boca.

 

 

 

Sentirnos

Sentirnos,

más allá de las palabras,

del teléfono,

de la videollamada.

Sentirnos,

sentirte,

sentirme,

en infinitivo,

en presente,

desgajando los verbos,

en ese tacto ausente

que cada noche

me deja

tu mano

sobre mi espalda.

 

Ese tacto imposible,

pero tan real,

como que te siento,

aunque no estés presente.

 

Estás ahí,

en todas las versiones imaginadas

de mis besos.

Llave

Y si no estoy preparada para hablar,

si fuera recipiente contenido,

la sal decreciente,

la bruma,

oscureciendo los pies.

Y,

si no fuera posible

desasirse,

corsé denostado,  apalancado,

en la materia gris del subconsciente.

 

Y si nadie, quizá, ni aquel poeta,

de verso tosco, en alcohol,

de la inmundicia,

si nadie pudiera.

 

Descender al infierno

enseña poco,

si no lo hacemos,

a nuestro particular Averno,

aquel que nos es ingrato

a la razón y al olvido.

 

Y si quisiera ser fuego,entre tus manos,

aire entre los cabellos de la noche,

rocío, agua, alquimia entre tu sexo,

tierra para dejarte cuando el día

me lleve a seguir vagando entre los cielos.

 

Y si pudiera caer, sigilosamente,

macerando colaciones de segundos,

fabricar el ungüento

que me haga humana y terrestre,

bajo la luna de tus ojos.

 

 

 

Cisne negro

Hay veces que el amor vuela tan alto,

como un cisne negro,

 sorprendiendo la huella de mis cielos,

Con un conjuro ancestral y detenido

en la asombrosa predicción de tu mirada.

 

Si no hubiera más sucesos

que tu nombre,

si no hubiera más segundos

que los tuyos,

si no hubiera más amor

en este sueño,

transformando

el color de la noche,

cuando asoma

la palabra del día,

la mañana.

Esa ventana abierta hacia ti.

No existe escala,

ni potencia

para medir el impacto de tus ojos,

sobrevolando la Luna de los míos.