Maldición

La forja de oro de los dioses,

a veces, no sabe de versos,

y yo, no preciso espadas

para malear las rocas.

Yo solo preciso que las olas

mojen mis manos

en un devenir sinuoso,

la suavidad de la espuma

batiéndome

las alas.

Quiero que tus ojos me miren

y no se confiesen…

Lástima que tenga esta maldita capacidad

de ver más allá de lo que me dices.

Viento

Me resulta determinante el viento,

cuando aletea hojas intuyendo,

que no hay nada que sirva de motivo,

para anclarme a la luz de tus sentidos,

un bucle de peldaños sin destino,

orientados al sur de mis tormentos.

 

Me resulta determinante el viento

Tú, estarás evadido en pensamientos,

mientras en mí solo cruje este lamento,

querer calmar todo el dolor que siento

y no poder hacerlo en el intento,

porque decirte no, es decirte miento

 

Dos noches( y tres días)

Tres días y dos noches,

pudiera ser el inicio de cualquier oferta publicitaria,

de una escapada a los infiernos.

Tres días en tu ausencia desgarrada,

tras el coraje del desánimo,

sobrepasando la espera,

amordazando todos los miedos

 

Tres días y dos noches,

dos noches como dos siglos,

clavándose los segundos,

desesperados

pegados al teléfono.

 

Es duro el silencio,

y la duda,

tras la sombra postrada

en tu fotografía

 

No me llores

2 noches y tres días

mintiéndome,

porque no te puedo llorar,

se me han secado las lágrimas.

Abandonándose

Hay veces que el amor no es que falte, es que es precario, insuficiente, por mucho que esté presente. Son esas relaciones que persisten, por rutina, pero nos van ahogando cada vez más.

ABANDONÁNDOSE

Añoro aquella risa que dibujó la tarde,

esa suerte de ángel vendida en todo a cien,

aquellas ilusiones expuestas a las mías,

el fuego de tu ropa, el sentir de la piel

Era todo tan fácil, pudiera ser mañana,

o tal vez en enero, cuando viniera bien,

nada tenía límites,  y todo era posible

imaginado, intenso, derecho y del revés…

Pero la vida cobra peaje en desventura,

ya nada es lo que apura,

tu ausencia en la presencia,

se cobra mi derrota,

y aunque surja la duda

Ya nada es como ayer..

Me siento encarcelada, atada, algo apagada

me siento y no lo sé…

A veces

 

A veces,

con un solo gesto,

se rompe el castillo de naipes

la cordura,

marchitando las piezas del puzle

y ya no hay velas que calmen los atardeceres

 

A veces,

con un solo gesto,

se quiebran, se agrietan las paredes

y todo es un tsunami,

arrebatando,

los deseos

que ayer se postraban  sobre las barandillas

de nuestras miradas.

 

A veces,

con un solo gesto,

el dolor te empapa

tanto…

que se pierde

el sentido de verte.

Nada es eterno y,fue

Dice Victor Hugo que ” el remordimiento es la nube roja donde el sol se pone”

 

Nada es eterno y fue,

toda la vida

desde destierro en sombra pasajera,

errante en los misterios de las lunas

en la pasión callada de la ausencia

imaginante en noches de papel.

 

Nada es eterno fue,

furia pausada,

en sus  brazos amantes,

en las rosas

sedientas de su caliz,

abrazando

la inmensidad del pájaro

y la palabra

invasora de su ropa.

 

Nada es eterno y fue,

una mañana

que eclipsó su mirada. Ella partió

y todo se hizo noche ensangrentada

 

¿Puede quizás el fango perdonar la luz?

Puede el agua lavarse en nuestras manos

germinar las montañas, resurgir

cuando nada es eterno, pero fue

toda la vida

 

Perdida entre las hojas

Pudiera cortar y pegar un emoticono

en la puerta de mis sensaciones

para decir que estoy  en el borde

de un monumental precipicio,

de detenerme en aullido, grito de posesa

desesperadamente perdida entre las hojas

que bordean la arboleda hacia mi casa.

Por mucho que camine descalza

sobre el arco iris,

no puedo verme,

no puedo oirme.

ya no sé cómo tunear la conversación

para que no resulte ridícula.

no puedo verme en tus ojos

porque en tus ojos

solo hay orgullo

Hay veces, que el océano se pierde

Hay veces que el océano se pierde

en un concierto de liras encendidas,

las estrellas no encuentran acomodo,

el cielo se oscurece

y se acelera ,

el ritmo de la tierra,

murmullo entre las sombras desoídas.

en imponente y ciclónico universo.

 

Hay veces,  que el océano se pierde,

agitando la arena de mis ojos,

y todo está callado,

enegrecido

en el compás errante de tu nombre

y el dolor penetrante de tu ausencia.

 

 

No es tiempo del amor

Se marchitan las rosas en tu cuarto,

están siempre cerradas las persianas,

no te levantas porque no tienes ganas,

tus manos ya no esperan,

y una bombilla mortecina parpadea,

no hay luz en el salón.

 

Nada que retratar en la memoria,

retazos de una historia,

desvencijados ojos acallados,

en la mediocridad adoctrinados,

sobre lágrimas presas

de aquel logo que apenas se refleja

en  un pasado mejor.

 

Soplos de instantes, apenas acabados

tiempo en derrota, perdido retirado,

entre la soledad apelmazado

de ese dolor que recibiste a plazos

con pérdida del sol.

 

Se marchitan las rosas de tu cuarto,

no hay flores que comprendan sobresaltos.

No es tiempo del amor.

 

Fotografía. Banco de imágenes Pixabay

Texto: Universoespejo. Pilar Astray Chacón.

 

 

 

En lo que no me dices

Hoy el papel me sabe a chocolate amargo

esa sensación que me deja tu pregunta

cuando comprendo  en lo que no me dices

lo que sí me dices, entre líneas

 

 

Este papel que sabe a chocolate amargo,

por mucho que la caja de bombones

lleve forma de estrella,

espesando mi pensamiento

 

No se desdibuja mi nombre

No hay destierro de agujas para coser mi piel

no lo creas,

no tengo lástima de mí,  yo voy de asueto,

hace tiempo que he arrojado al vacío el corsé de mi tiempo

Tengo lástima de ti, porque te mides

en los centímetros de mis desgarros

 

Curioso es el amor que se proclama,

cuando las luces abiertas al día

niegan, en lo que no me dices,

la sinceridad de tu palabra

 

Y es tan absurda tu medida,

tan doliente,

que no podré ser cómplice de nuevo en tus miradas,

por mucho que la vida,

me traiga flores con tus manos abiertas

envueltas en colores