Pido disculpas

Pido disculpas a la vida

por buscarte en cada esquina

entre los versos  que riman

en tí,  la savia divina

que derrota mi cordura

por dibujar tu figura

atrapada en mi cintura

en amanecer del sol

Pido disculpas, yo pido

por traerte hacia mi mundo

en el sueño más profundo

por romper tiempo y espacio

para amarte más despacio

por acelerar la tierra

por saltar las escaleras

por no dejar que te fueras

sin amarte a la primera

la segunda, la tercera

y la cuarta o  la novena

hasta que el el alba me llame

matizando tu sabor

Pido disculpas, yo pido

por estremecer tus ojos

por quebrar tu hilo rojo

y traerte un hilo azul

para que nuestra sonrisa

en esta tarde sin prisas

nos derrote en el amor

Te pido, pido disculpas

por quererte cada día

en una estrella escondida

por arañar tus recuerdos

y destronando los nudos

nombrarte rey de mis mundos

en el lugar más profundo

del espacio entre tu y yo

 

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Cada vez

 

Él era un viejo artificiero de sonidos

quien golpe a golpe se cuajó en  inviernos

y en las botas aun llevaba la marca de aquel plomo

que se quedó derretido en sus oídos

cuando perdió por querer demasiado

 

Ella era una princesa de cuento

la que en lugar de rana encontró un príncipe

que la atrapó en un particular infierno

Lágrimas sin rosas del más aciago averno

en el que dejó  las pestañas entre el fuego

y la identidad en una lata de cerveza

 

En aquella terraza de bar

Madrid en plaza, las notas en el suelo

simulando gaviotas  en  vuelo

y un rastro de palomitas

que siguen a un papel agitado por el viento

 

Èl pidió una taza de café

Ella temblaba al recoger los vasos

él cogió su mano, abarrotando

de calor el hielo de  sus sueños

Se miraron

y aunque no se hablaron

ese recuerdo impregnó sus cielos

 

Cada vez que ella sirve una mesa

cada vez que debe huir del sombrío victimario

prisionera de escapadas a la luz

recuerda aquellas manos

y puede sonreír

 

Él también

se inunda de sueños de miradas

y cada vez que se detiene en cualquier bar

cada vez, en cada plaza abierta al mundo

recuerda aquella camarera

aquella mujer de profundos ojos

que iluminó  una tarde de Madrid.

 

Aterrizar sobre tu piel

Aterrizar sobre tu piel,

sin freno de emergencia,

confesa y sin recurso,

carente de paciencia

 

Aterrizar sobre tu piel,

sin freno porque quiero,

tropezar en tus ojos,

atraparme en tus besos

no abandonar la noche

sin dibujar tu cuerpo

aterrizando al vuelo

sin ruta y sin espejo

 

 

 

 

 

 

Soy un hada del destino

Me  he escapado de mi mundo para verte

y te pido  que no intentes comprenderme

Soy un hada del destino,

que hoy se encuentra en tu camino

y  promete tres deseos para tí.

 

Es un cuento sorprendente,

para amarte simplemente

sin que importe nada más

país de nunca jamás

aquel donde van los sueños

aquel del que tú eres dueño

aquel donde tú me viste

donde tú me conociste

y donde yo te elegí

 

 

Una noche de delirio

Con mil besos de tornillo

Con un coro de seis  grillos y un delfin

paseando al infinito

dibujándote en el limbo

dormitando en mi nube de marfil

 

 

Me he escapado de mi mundo para verte

y te pido  que no intentes comprenderme

Soy un hada del destino,

que hoy se encuentra en tu camino

Y promete tres deseos para ti

 

Una noche de delirio

Con mil besos de tornillo

Con un coro de seis  grillos y un delfin