¿Por qué diablos existimos?

Colisionarse a sí mismo,

ser liviano,

para levitar en gravedad

y reconocerse

en anticuerpo,

el rayo cósmico,

que desbarata todos los asientos

y nos revuelve dentro.

Recobrar el manual de Majorana*,

los ángeles de custodia

adentrarme en sus mares,

atravesando el muro de su tacto,

revirtiendo la formulación de mi mirada,

estar en negativo,

no estar, o sí estar,

imprimirse en positivo,

enajenarse con el caos

y desligarme de la irrealidad de mis sentidos

Admitámoslo,

la partícula no se comporta diferente porque la miras,

es que tu percepción la enmarca

en una trayectoria presuntiva.

Los ojos son traicioneros,

tanto,

como la propia mente,

en el mercadillo de las bagatelas,

un aforismo,

una máxima,

unas presunciones.

Admitir que no hay nada seguro,

es preguntarse,

por qué diablos existimos.

*Ettore Majorana, físicoitaliano, desaparecido sin dejar rastro hace ochenta años, dedicó su vida aestudiar los neutrinos y sus antipartículas.¿Por qué diablos existimos? Es la gran pregunta. Quizá nunca podamos responderla. Todo lo que percibimos esta lleno de subjetividades, pero eso es realmente  vivir, desde un yo limitado, pero maravilosamente humano.

Anuncios

RETANDO A DIOS

            Desde las Religiones, desde la Filosofía, desde la Ciencia, desde la Poesía, buscamos explicaciones a la existencia. Este poema pretende ser un homenaje a aquellos que trabajan incesantemente en encontrar respuestas, y también, un canto a la propia existencia.

 

Retando a Dios

Crear un universo

Sin coherencia, vagando a la deriva

Función impar en plano dividida

cual luz azul perdida en la materia

Agreste al ruido, en la  fisura abierta

que entrelaza las nubes en la niebla

Buscando explicación

y siempre a tientas

 

Retando a Dios

buscando implicaciones

y comprender la huella revertida

por  gravedad  en densidad y deriva

la contracción al punto de partida

hora de ayer, en suerte revelada

como un atisbo de sol en la mañana

 

Retando a Dios,

Creando un universo

aunque parezca extrema la inconsciencia

quizás es el gran tributo de la ciencia

 

Y poco a poco, tomando ya conciencia

Permítanme, esta vez, esta licencia:

No hay nada casual de la cadencia

en este carrusel de la existencia

 

 

Vayamos, pues, en giro introspectivo

Hay que girar, sin detener rebote

a 180 grados en pivote

y si al final, no hay nada que derrote

este carrusel, ni viento que le sople

en todo caso, nos será divertido

diremos que hemos sido entretenidos

ya sea para bien o a quien le importe

¿Qué habrá?

Qué habrá tras el bolsón de la consciencia

quizás, tal vez, sin cuando, sin esencia

Quizás lo más supremo en excelencia

la duda, el no va más de la existencia.

 

Qué habrá tras el bolsón de la conciencia

quizás sólo  un estado de indolencia

tal vez el buen estar de tu presencia

Qué habrá…

afirmar que es la vida, la más pura inocencia

Afirmar que no hay nada , es igual imprudencia

Y toda ecuación que nuestra ciencia muestra

en tenues dos segundos es pura coincidencia

Indescifrable vida, tan imposible y nuestra…

Qué habrá….

Qué habrá, qué lejos temo y también qué distinto

es eso de vivir sin uno mismo

Resulta altamente superfluo

Resulta altamente superfluo

decirte que el tiempo no sobra,

que la vida no es apuesta,

que no hay minutos ni horas

ni es la tarde la que embarga,

que apremia el reloj y en la resta

toda nota se acobarda.

 

Resulta, en verdad, prescindible

y sin embargo, no amainas,

ni la tormenta de fuego,

ni la ventisca de lágrimas,

los acentos del reproche,

atrapando mi palabra.

 

Resulta altamente superfluo

Y sin embargo, no arrancas,

pasionaria de tu jaula,

esperando que alba al día

te regalen la esperanza.

No está en los otros tu vida

sino dentro de tu alma