Aquelarre

 

Hagamos un aquelarre

para inhundar de sal todas las lunas

en la primera marca de equinoccio

ya no hay muérdago suficiente

para acallar tanta herida

 

Este acontecer que reiventa días

no deja de imponer la descordura

sobre el mapa de un sádico

la invención extrema

de un depredador de ángeles cautivos

lobo para el hombre, lobo para el hombre

lobo o hombre

marchitado por sus genes

inoculado del virus canival en su sangre ausente

 

Los sueños se agolpan formando un pelotón desconcertado

sin escalera de emergencia

en el albedrío de la vida

sueños de tronos en cartón piedra y espadas de papel

sobre contenedores de plástico

en un firmamento desabrido

 

Hagamos un aquelarre

para inhundar de sal todas las lunas

liberemos a nuestra progenie

hagamosle saber que no son culpables de nada

que ya bastante heroico es el vivir

fabricando recortables infantiles

sobre la sombra absorta de un futuro incierto

 

Liberemos a nuestra progenie

de seguir encantando serpientes

pues por miles de cabezas que contemos

sin espejos y sin melodías

el golpe más certero

es cerrar su cesta para siempre

 

 

Hagamos un aquelarre

para inhundar de sal todas sus lunas

sobre el fuego de luz encaramando

al indómito estrellato de lo humano

Un castillo de naipes para la cosecha

de las nieblas futuras

 

 

 

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Descálzate

Cuando pesa el barro sobre las botas,

descálzate,

siente la rugosidad de la arena,

la humedad de la hierba,

el tacto de la tierra,

sobre tus pies.

Si te aferras a tus viejo calzado,

los lodos acabaran sumergiendo tus alas

impidiéndote volar.

 

Papel del tiempo

Doblo el papel del tiempo para verme

en el pasado aquel desdibujado

doblo el papel, en arco sobre el temple

lienzo de aquel otoño equidistante

imantada de luz, imaginada antes

Paseo por los templos de mis miedo

destronando las huellas aprendidas

y comprendo que el avance tiene un ritmo

y el retroceso es un paso necesario.

Aprendo a amar las piedras, el obstáculo

neutralizando la imagen del espejo

Tanto más libres somos cuanto menos

tenemos confiado en el ajeno

Y ahora vuelvo aquí, ya renovada

con soplo del ayer hacia el futuro

atrapadas las lunas de mis rostros

para dejar camino sobre el agua.