El tiempo

La arena, deslizándose,

sobre tus manos

en su inquebrantable volteo

con el machacón sonido de un despertador antiguo

tic tac tic tac , sobre tus dedos

respondiendo a la llamada de las arrugas.

Tic tac tic tac

La arena, siempre movediza

guillotinando las horas…

 

 

Los días son una apuesta contra-reloj

en el deseo de no llegar nunca a la meta

No estás permanentemente en la casilla de salida,

por mucho que curvemos el espacio

derrotándonos en una maratón de alegorías.

 

 

Y tú me miras y asientes, carpe diem, carpe diem,

yo no sé si desmentirte o arroparte,

en realidad fue ayer cuando nos vimos,

y nunca se vive lo suficiente

cuando la enredadera de tus besos

se pega al horizonte de sucesos

 

 

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Implacable

Implacable, el paso de la vida

taconeando  arrugas

serpenteando densidades

degradando el color de las agendas

un minuto que resta

dos o veinte, quizá diez mil

No somos una fotografía

ni siquiera la huella de un escrito

somos esa piel que se encuentra

ahí fuera, en el otro lado

sorteando las plumas del papel de mariposa

mientras las gotas de agua

se difuminan

de forma inexorable

 

Antes de que mis botas

caigan en las hojas del olvido

permite que te piense y que me pienses

quién eres

 

Una vida…

Fotogramas pegados en una libreta,

negativos seriados en luz de poeta

y mientras  se van moviendo las hojas,

lamento, perdida, lo que me despoja:

Un suspiro de amor, ese sentimiento,

aquella tarde gris,  el adiós sincero,

lo que no comprendí porque te quiero

y un abrazo perdido en el deseo.

Lo que vale la vida, según creo

ACORDE EN TRES

   Vivir implica una evolución constante, cambio sobre cambio. En ocasiones sentimos el vértigo de este movimiento y nos aferramos al pasado. Tememos. Que el tiempo por venir sea pleno depende de la capacidad de soltar, de adaptarse, de modificarse.  Y de ahí misticismo del arpa y la gaita. Alegre y meláncolico. La esperanza del partir y la melancolía de lo que se deja, en definitiva el temor al paso del tiempo.

       Suena el poema como el son un bardo na nosa terra ancestra/ en nuestra tierra ancestra.

 

         ACORDE EN TRES

Suena el arpa, acorde en tres

Triada en tercera y tónica

Torque a fuerza, gran trisquel

Comienza el bardo a leer

cuenta cuentos, cuenta historias

todo está por suceder

 

En intervalo las notas

escalera entre peldaños

y con los toques de antaño

suena la gaita y las horas

te recuerdan al ayer

cuando saltabas las olas

salpicándote los pies

contando dunas en marzo

atrapando caracolas

 

 

Suena el arpa, acorde en tres

cuanto tiempo, cuantas rocas

cuanto temor a un traspiés

cuantas noches a deshora

para no saber volver

ni dónde vamos ahora

 

Qué difícil entender

que quizás por lo que lloras

es porque temes perder

lo que tú ya no valoras

todo está sin suceder

 

 

Parece una paradoja

un acertijo al revés

que la soledad ahoga

y  nos lleva a no dejar

lo que se debe soltar

para no encontrase a solas

 

Avanza la tarde en reto,

lo que sabes ya lo ves,

y en un círculo completo

lazo y nudo de otro tiempo

entrelazado en tu piel

 

Suena el bardo, cuenta cuentos

triada en acorde en tres

Parece que lo he contado

Todo está por suceder

 

 

 

Regresión

Hacia atrás, hacia delante

en el tiempo que fue ayer

No hay espejo que lo guarde

quizás porque no se ve

Hacia atrás, hacia delante

movimiento en un papel

y los extremos se giran

que todo empieza otra vez

a vueltas, sigue la vida

retrocede, mira atrás

y en esta cinta que gira

de nuevo, me encontrarás

 

Hacia atrás, hacia delante

en estrella que rutila

cual esfera, luz que brilla

en un ritmo trepidante

De vueltas, gira que gira

todo lo que ahora miras,

es el antes y el después

quizás el hoy ya fue ayer