Millas

Hace falta más que un aliento,

para proseguir millas,

romperse a jirones tras el asfalto,

conociendo que no llegarás a tiempo a la meta

porque ninguna meta está prevista para ti.

 

Correr tras el tiempo,

en rebeldía,

a todo destino impuesto,

a todo lo previsible,

para hacer imposible

la derrota.

 

Sí, correr

correr salvajemente,

pegado a la tierra, arañando arena,

masticando,

los sinsabores de las aceras.

 

Hay quien dijo que ya no hay tregua

para los malvados.

 

 

Piedras

La primera clave del éxito es buscarlo,

la primera piedra,  la pasión y el empeño

la segunda piedra suele caer al peso de la tercera

como prueba de persistencia y arrojo

querer lo suficiente y estar dispuesto

a repetir el esfuerzo en la empresa

La segunda clave del éxito es mimarlo,

cuidarlo, arroparlo, acunarlo en las noches de insomnio

La tercera piedra exige persistencia

una brisa suave que done su equilibrio

mantenerse recto, dando la bienvenida al resto de las piedras.