Navegar tu mirada
en la profundidad de tus abismos
rozar tus labios, bordear el istmo
que separa la ausencia de nosotros
Recorrer tu mirada
navegándote…
Navegar tu mirada
en la profundidad de tus abismos
rozar tus labios, bordear el istmo
que separa la ausencia de nosotros
Recorrer tu mirada
navegándote…
No hay poema mas bello
que tus besos
navegando mi piel
Amanece el amor,
y bien temprano,
franqueando miradas,
desbaratando invierno,
igualando al sol, en resta y suma,
de sábanas de hilo y confidencias.
Una aurora de besos,
en el hallazgo de tu cuerpo.
Y si hacemos un bosque de sonrisas
para des- atrapar el desaliento
en cada tramo, puente, luz del día,
ese bendito espacio entre tus cielos
desde el atardecer de mis visitas,
el opulento vino de tus besos
y la salvaje templanza en poesía
¿Y si hacemos un bosque? de sonrisas
En sus ojos
hay unos labios, tendidos, tras el sol
el sabor de sus besos
ese ramo de flores
un pasaje
aterrizado en su piel
ese comienzo
acelerado
intenso
En sus ojos
Me gusta cuando,
tanteas mis curvas
sonriendo mis sensaciones,
cuando,
hay claridad en tus ojos
arrebatados en luz,
dulcificados,
peso y aplomo
en la instantánea cuerda de los besos.
Momentos,
esos momentos,
que se quedan pegados,
tan pegados,
como corchea improvisada
en el pentagrama de la vida.
Texto: Universoespejo. Pilar Astray Chacón
Imagen: Pixabay. Cedida gratuitamente por Ljcor
Quiero visitarte con mis versos
dibujar todos tus recorridos
idearte en el pliegue de tu boca
transmutando sentidos
atraparme a ti y desviarme
convergente y presente
los días y las noches de delirio
sobre la encrucijada de mis ojos
La noche poderosa
se tornó violeta
dibujando en el cielo
el velo de un cometa
que se acerca despacio
al borde de tu puerta
dejándote una rosa
de temporal belleza
para que te ilumine
con su sola presencia
Cuando dos almas se encuentran
y están predestinadas
Lo saben al principio
Aunque no digan nada
Se aman en silencio
Abrazan la mañana
Y se cruzan un beso
Con su sola mirada
Impaciente de ti, abrazada a la puerta
espero tus noticias, en esta casa nuestra
que ayer fue de tu piel y hoy es de tu ausencia
Jugando con la luz, en esperanza impuesta
te llamo, no me escuchas, quizás ya me contestas
iluminando lunas en la arena desierta
Impaciente de ti, impaciente y a tientas
observando la luz, abrazada a la puerta