Esperanza

Algún día, quizás no tan remoto

querrás volver, tal vez con otros ojos

a visitar el cuarto del olvido

allá donde dejaste consumido

parte de un pasado entre vosotros

 

No llamarás, quizás no pueda abrirte

Crujirá la escalera en cada paso

juzgando el balanceo de tus pasos

 

La madera, tal vez, sin alimento

precisará el barniz de aquellos tiempos

tropezando con huecos polvorientos

 

Regresar al dolor cuando no duele

Comprender aquello que nos hiere

El punto de llegada y de salida

el origen, principio o bienvenida

aquello que tuvimos siempre cerca

abierto ventanal al universo

purificando el tono de los versos

en este espacio todavía vuestro

 

Es así, el camino de la vida

no temas el regreso, tampoco la huida

pues todo ha de volver a ser lo que algún día

dejó escrito el amor antes de su partida

 

Algún día, quizás no tan remoto

querrás volver, tal vez, con otros ojos

Por tener amor

Por tener amor, nos equivocamos
Por sentir pasión, nos abandonamos
Por querer amor, también nos odiamos
Y en bucle infinito nos arrebatamos
Por seguir amor, nos hicimos daño
y en cada lamento se quedó un desgarro
que por tener amor, se fue disipando
Por tener amor, también nos amamos
dibujando nubes en espacio blanco
comenzar de nuevo rozando tus labios
por tener amor, por quererte tanto

 

 

Cuando el amor se va

 

Cuando el amor se va, queda un vacío,

un pensamiento: aquel, tal vez si digo,

querer retroceder y ver todo perdido.

 

Cuando el amor se va, ya no hay abrigo,

que pueda traer fuerza a mi sentido

y es gris aquel jersey que ahora ya no es mio.

 

Cuando el amor se va, no queda sino frío,

blanco sobre las hojas de un libro no leído.

Recuerdo, más recuerdo y un tímido motivo,

Querer volver amarte,  querer haber querido

excusa o sin razón, o amor inadvertido.

 

Compás del viento

Déjame agarrar tu mano,

unirme a tus pensamientos,

abarrotando tus besos,

desbaratando tu aliento,

Inigualable cual verso

que se apaga y que se enciende

que se enerva, que comprende

y deja sin argumento

A todo lo que yo siento

 

 

Y es que es rojo este silencio

y son dulces los cimientos

de los besos que aquel día

me dejaron escondida

una flor en la cortina

 

Voy imaginando el cielo

en cada compás del viento

para regalarte un trozo

por cada vez que te tengo

entretejido a mis ojos,

calando mi pensamiento

que retoma, que resurge

en la barrera del tiempo

 

Y quién quiere serlo todo,

cuando puede ser beso,

que se quede muy pegado

como la piel al deseo

a todo lo que yo quiero

en cada compás del viento