Miento cuando digo que te olvido

 

No sé qué pasaría si te digo

que  sueño con tu voz cada mañana

que miento cuando digo que te olvido

cuando prende tu amor en mis palabras

 

Maldita es la memoria de tus ojos

maldita la verdad de mi mirada

Maldita nuestra historia, más maldita

Sí pienso… que se acaba

El bolígrafo mágico

 

A mi maestro un buen día,

el” boli” se le torció

y en lugar de escribir ceros

escribía un corazón,

La A tenía sombrero,

y zapatos de tacón,

la M se le encogía,

la R retrocedía,

y se escapaba la O

 

Y así, presto, así ligero,

el maestro se marchó,

a comprarse uno nuevo,

para escribir ya mejor

 

Y cuál fue su gran sorpresa

que fue peor que el primero,

pues solo pintaba fresas

con paraguas y vaqueros…

Las letras se le escapaban

menudo lío se armaba,

no podía escribir nada

y por más que se enfadaba.

ningún boli funcionaba,

y el desastre era mayor

 

Pobre maestro, qué pena,

ya  se pasó a la pizarra,

escribiendo con la tiza,

pues no le pasaba nada

Luego pasaron los días

después también las semanas,

y los “bolis”   escribían

sin que las letras hablaran

 

Y sabéis lo que os digo,

yo creo que aquel maestro,

todavía añora el día

que su bolígrafo nuevo

acabó cobrando vida

Y aún, de vez en cuando mira

al papel ensimismado,

pensando, por si volvía,

aquel “boli” que podía

cambiar la letra en su mano.