Melancolía

La melancolía es la felicidad de estar triste. Víctor Hugo. 

 

 

Nunca me ha gustado

la palabra melancolía,

esa tristeza lánguida,

un disfraz de debilidad,

casi buscado,

una pose,

que nos condena a la insustancia.

 

La atracción misteriosa

por mostrarse triste,

excita la tiranía de la mente,

percutiendo los sinsabores

hacia un perpetuo retorno,

olvidando,

mirarnos en el presente.

 

Lo que has tenido

no cierra

la puerta

a lo que pueda venir.

 

Presente

Hay días que parecen una pausa,

en “standby”, un ya volveré,

cayéndose las sílabas

sobre las esquinas de la puerta,

cerradura echada,

llaves puestas,

reclamando una taza de café descafeinado

para recomponer nuestra memoria.

  

Hay días que terminan

detenidos

sabiendo a azúcar amargo,

golpe sobre nubes,

destronando,

los barrotes

que nos desdibujan

en la monotonía de rostros invisibles.

 

Pero la magia surge,

reviviéndolos, cuando,

dejas tus botas,

ancladas sobre el suelo,

y quieres ser presente,

rasgando el velo,

el lirio de los versos,

y ser la furia que percuta nuestros besos

hasta que el horizonte nos llame a un nuevo día.