El grano entero

 

Aventa el poeta ese grano entero

simiente de azules sobre el tinte fiero

que deja este viento, amargo de fuego

alzando los globos e iniciando el vuelo

para hablarse a sí,  hablando de duelos

 

Deshojando rimas, fementando estampas

en esta la búsqueda que, al tiempo, no alcanza

de lo que se esconde dentro de las almas

 

 

Aventa el poeta metapoesía

dibujando rojas las nubes del día

deshojando rimas, fermentando estampas

en tierra y madera sobre la palabras

 

 

 

 

Poema: universoespejo. Pilar Astray Chacón

Imagen obtenida de Pixabay. Naturaleza. Cedida gratuitamente por Gellinger

 

 

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Aquella rima de Bécquer

 

En esta noche que envuelve

las alas de tul del sueño

van despejando mis nubes

aquel pasado recuerdo

 

Aquella rima de Bécquer

que leíamos al tiempo

entre pausas de silencio

y entre latidos de ébano

 

Quién diría que soy otra

que aquella de aquel invierno

en que abrazada a tu ropa

y en corazón más que inquieto,

 

alzaba mis ojos negros

 

Y hoy, cuando ya me envuelve

las alas de tul del sueño

aun brilla el húmedo fuego

y se apresura el aliento

Hoy, que la tarde se impone

en gris sobre el amplio viento

ya no hay rima que destrone

ni poeta que impresione

el amor que por ti siento

Pretencioso papel

                    Los absolutos no contemplan más que un instante. La poesía puede ser un absoluto. Quizá un atributo pretencioso.

                    Hoy reivindico además la rima. La rima no es algo antiguo, tampoco su verso es impostado, ni forzado, si fluye como música. Es la música la que empuja las palabras…

 

El papel se agita demandándose

agorero de sinos y de afrentas

vindicándose rey de la experiencia

y  guerrillero de azar en la consciencia

 

El papel me agita, demandándome

qué es un verso sino la transcendencia

qué es trascender sino la intrascendencia

de mutar siglo a siglo en complacencia

los sonidos del mar en afluencia

con el verde azulado de su lente

tornasolada actitud de su secuencia

 

Dónde abrazan las manos, dónde huyen

los vientos que arroparon mi presente

La inmensidad que apaga toda suerte

de ya fotografiar su evanescencia

el instantáneo reflejo de lo eterno

troquelado en las luces de su esencia

 

Pretencioso papel de este destino

Papel que clama timonel sin tino

Marcaje de palabras que se fueron

de aquellos versos que ayer se perdieron

bajo la trama de perder su ritmo

canje de libertad en algoritmo

qué caro fue el matiz que le impusieron

en prosa o boudeville de tapadillo

 

Pretencioso papel que desconoce

que el cálculo no empieza en uno mismo

 

Alejandrina

Hoy yo te quiero amar, con rima Alejandrina

catorce y ya no más, en siete dividida

el beso que se encuentra, en la pasión perdida

deseos que alimentan, perderme sin partida

y encontrarte después, cual eco que nomina

lo que ya es de los dos, en suma compartida

Ya sea en verso ves, ya sea en verso o prosa

en asonancia libre, que siempre la retoca

cada tarde de abril, el olor que me arropa

el roce de tu piel, cruzándome la ropa

y por quererte amor, es el amor que evoca

en esta consonancia extrema de tu boca

Donde los tejados se cruzan con el suelo

 

No hay espejo de luz en la palabra clara

pues no se necesita más luz que la mirada

 

Donde los tejados se cruzan con el suelo

se cierran los destinos apalabrando cielos

donde todo es posible el buscador de sueños

que se quedan prendidos del amor que es sincero

agita ya sus nubes abrazando de nuevo

y descuelga en las horas ese simple te quiero

 

 

Quiero escribir un soneto cada día

                       El disfrute de lo simplemente estético. No importa siquiera las palabras que se emplean. La semántica pasa a segundo plano. Suenan las notas, cada sílaba se entrelaza dejándose llevar.  El orden y armonía nos aporta serenidad y paz. A la vez un estado anímico que nos ayuda a enfrentarnos a los problemas de nuestro día a día. En un mundo acostumbrando a analizarlo todo, a demandarlo todo, quizás lo más sencillo se nos escapa. Porque lo sencillo no es lo simple,  hoy es más complicado hallarlo

 

 

Yo quiero escribir un soneto cada día

(O mejor dicho…puede que quiera escribir un soneto cada día)

y cuando nos despierte la mañana,

tú lo encuentres grabado en la ventana

puede que quiera regalarte poesía

 

 

Abrir la luz de la palabra sana

brotando de mis ojos la alegría

Atrapados de amor, ahora su guía

en clave cuando versas la mirada

 

 

Y por mucho que pasen las semanas

no quiebre el sol la dulce sintonía

de estrellas en la tarde calma y llana

 

Puede que quiera regalarte poesía

puede, tal vez, que sí, al fin, lo haga,

amor, bendito mundo de utopía